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Javier Díaz González, presidente de la Asociación Española de Valoración Energética de la Biomasa (Avebiom) se considera un apóstol de las energías renovables.
Tras una exitosa carrera como alto ejecutivo en empresas como Renault, Díaz, vallisoletano, decidió, hace casi 20 años, dedicarse a promocionar la implantación de biocombustibles en España. Gracias a su empeño y al de colaboradores como Antonio Gonzalo, que fue director de la Feria tinetense Astur Foresta, Valladolid acoge cada año Expobioenergía, la feria internacional especializada en bioenergía, un evento con renombre internacional, que este año tendrá lugar del 21 al 23 de octubre. Díaz asegura que las oportunidades que abren los biocombustibles en una región tan arbolada como Asturias son inmensas.
-La gente no distingue muy bien entre bioenergía, biomasa, biocombustibles... Existe cierta confusión.
-Bioenergía es el término que define los sistemas de generación de energía a partir de la biomasa. En realidad la biomasa no solamente se aplica a los materiales del bosque. Es un término muy amplio que se usa para denominar la materia orgánica originada en un proceso biológico, espontáneo o provocado, utilizable como fuente de energía. No es menos cierto que la biomasa más adecuada es la de origen agrícola o forestal. Procede de residuos agrícolas como paja, orujos, podas de frutales, residuos forestales, restos de las industrias de la madera -astillas, serrín- o cultivos energéticos como cardo o girasol. Para facilitar su uso se transforma en biocombustible sólido (pellets, briquetas o astillas), líquido (biodiésel o bioetanol) o gaseoso (biogás).
-¿La biomasa puede considerarse una especie de forma de energía solar almacenada?
-Sí. Las plantas utilizan la energía del sol para capturar CO2 y agua a través de la fotosíntesis. Además, es un combustible no fósil, neutro desde el punto de vista del ciclo del carbono. Las emisiones de CO2 que se producen, al proceder de un carbono retirado de la atmósfera en el mismo ciclo biológico, no alteran el equilibrio de la concentración de carbono atmosférico, y por tanto no incrementan el efecto invernadero. Su uso contribuye a reducir las emisiones de CO2 a la atmósfera.
-Ustedes calculan que en Asturias el desarrollo de la biomasa como fuente de energía puede generar 10.000 empleos, casi tantos como los ganaderos que quedan en la región.
-Es difícil realizar cálculos exactos. Pero está claro que Asturias, alfombrada de bosques, tiene inmensas posibilidades en el campo de los biocombustibles. Es necesario que la gente se dé cuenta de ello. No hay tiempo que perder. Las energías renovables no son el futuro, son el presente.
-¿La región corre el riesgo de perder el tren de las bioenergías, si no se promueve ya su producción y uso?
-Es que no estamos hablando de futuro a largo plazo. La biomasa es el presente en países como Austria. En la región de Estiria, una zona muy similar a Asturias, las empresas del acero que fabricaban chapas para automóviles ahora las hacen para elaborar calderas de biomasa. Al desarrollo de este tipo de energía renovable va ligado el desarrollo de los bosques, su aprovechamiento y su cuidado. En una situación de crisis como la actual deben tenerse en cuenta todos esos factores.
-¿La superficie forestal asturiana está preparada para el aprovechamiento de biomasa a gran escala?
-Por supuesto. Las talas que se llevan a cabo en Asturias están por debajo de la capacidad de regeneración de la masa forestal.
-¿Qué porcentaje de la población asturiana podría abastecerse con biocombustibles de los bosques?
-El 50 o 60 por ciento de la población podría consumir energías renovables producidas en la región. Es más barata y respetuosa con el medio ambiente. El CO2 que emite la biomasa forma parte del ciclo natural.
-En la revisión de la Política Agraria Común aprobada en noviembre se incluye el fomento de las energías renovables como uno de los nuevos retos, a los que la Unión debe destinar recursos. Parece que la cosa va en serio.
-Tan en serio que en Islandia casi el cien por cien de la energía empleada procede de los bosques. La biomasa también puede exportarse. Los recursos se quedan en la zona de la que sale. Genera un alto valor añadido. Se produce localmente, lo que permite la creación de empleo en el medio rural y, por tanto, contribuye a fijar población en esas zonas.
-Hillary Clinton visitó recientemente México y pasó una mañana en una planta de fabricación de pellets de biomasa. ¿Se imagina al ministro Miguel Ángel Moratinos haciendo lo mismo?
-La visita de la secretaria de Estado a la planta de bioenergía de Monterrey, en México, demuestra que es una cuestión absolutamente estratégica y vital para los americanos. El presidente Obama habla constantemente de reducir la dependencia energética de Estados Unidos. Se refiere a dejar de comprar petróleo fuera y aprovechar recursos propios.
-Europa es pionera, pero no todo el mundo lo sabe.
-En España poca gente es consciente de que los países nórdicos llevan años empleando biomasa y no les va nada mal. Europa es pionera en el desarrollo de estas energías. Estados Unidos importa tecnología de Austria y Alemania. En España también se trabaja en el campo tecnológico. La empresa sevillana Abengoa es el segundo productor de bioetanol en Estados Unidos. Construirá en Arizona la mayor central eléctrica del mundo, con energías renovables. Se hacen muchas cosas, hace falta que la gente las conozca y las valore.
-Tal como lo pinta, esto puede ser un nuevo Dubai, salvando las distancias.
-Queremos convertir a España en una plataforma de energías renovables para Latinoamérica. Debemos convencer a los empresarios de que empleando combustibles alternativos como la biomasa abaratan coste de producción. Les queda más dinero para invertir en investigación.
-Para lograr un pleno desarrollo de la biomasa en España será necesario garantizar el suministro a las empresas que se decantan por ella. ¿No cree?
-Esta falta de suministro es justamente una de las claves que explican que esta fuente de energía renovable no haya despegado todavía en el país. No porque no haya biomasa en España, porque tenemos cantidades ingentes, sino porque hasta ahora ha sido problemático garantizar que llegue a las centrales térmicas.
-Expobioenergía, la feria que celebran cada año en Valladolid se ha convertido en un referente internacional. ¿Cómo lo han hecho?
-El éxito cosechado en las tres ediciones anteriores ha convertido a Expobioenergía en un punto de encuentro único en el sector de la bioenergía y en un referente a nivel internacional. Participan desde productores y distribuidores de biomasa agrícola y forestal a empresas de tecnología para la cosecha, manejo y transporte de la biomasa, productores y distribuidores de biocombustibles, biocarburantes, y biogás o plantas de producción de pellets. Puede encontrarse de todo.
-Para usted todo son ventajas, las empresas petroleras no pensarán igual. Las nuevas energías se contraponen a su negocio actual.
-Eso no es exactamente así. Muchas compañías están diversificando y reorientando su negocio. Por algo será. Autora: María José Iglesias. La Nueva España.
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