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España, primer país del mundo que logra reproducir al atún rojo en cautividad |
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Viernes, 03 de Julio de 2009 00:00 |
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El atún rojo tiene una oportunidad para quizás salvarse de la extinción. El Centro Oceanográfico de Murcia ha logrado reproducir a esta especie de túnido en cautividad, según informó hoy el Instituto Español de Oceanografía (IEO). Es la primera vez que un país lo logra.
Mediante inducción hormonal, un equipo de científicos de este centro dependiente del IEO ha conseguido varias puestas de más de cinco millones de huevos viables de atún rojo. Se trata de un éxito de gran transcendencia científica y económica que abre la puerta para poder producir esta especie mediante acuicultura en un futuro quizás no tan lejano. Ahora bien, cuántos de estos huevos acabarán siendo larvas es, según el IEO, todavía una incógnita.
Dichos huevos han sido recogidos por los investigadores y se utilizarán para iniciar los experimentos sobre cultivo larvario previstos en el proyecto europeo de investigación Selfdott, que lidera el IEO y que pretende la domesticación del atún rojo. Este proyecto, cofinanciado por la UE, está coordinado por el investigador Fernando de la Gándara, del IEO.
A pesar de los numerosos intentos en muchos países, nunca antes se había conseguido que las hembras de atún rojo atlántico cautivas pusieran huevos y que los machos los fecundaran. De hecho, como mucho se había logrado una cantidad escasa de huevos viables, susceptibles de convertirse en larvas de atún rojo y desarrollarse.
La pesquería más antigua de Occidente, a punto de desaparecer
En la actualidad, la población reproductora de atún, es decir, ejemplares de cuatro años o más y con un peso mínimo de 35 kilogramos, está al borde de la desaparición. En 2007, la proporción de población reproductora era sólo una cuarta parte de la existente hace medio siglo. Mientras tanto, la talla de los atunes adultos ha disminuido a menos de la mitad desde 1990. El peso medio de un ejemplar de atún capturado en la costa de Libia, por ejemplo, se ha reducido desde 124 kg en 2001 a sólo 65 kg el año pasado.
Cabe destacar que, antes de su pesca industrial, un individuo de atún podía incluso alcanzar los 900 kg de peso. La pérdida de estos atunes gigantes, capaces de producir muchas más crías que los medianos, tiene un impacto desproporcionadamente alto en la reproducción de esta especie.
La pesca ilegal es el gran escollo para salvar al atún rojo. Las capturas reales duplican cada año las permitidas, por lo que la reducción de cuotas o la ampliación mínima de vedas resultan insuficientes
De no dar una oportunidad a la especie, la pesquería más antigua de Occidente desaparecerá, y con ella los 1.000 millones de euros que mueve al año sólo en el Mediterráneo. Fuente: EFE
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