La robótica se implanta en el sector de la madera

El sector de la madera es uno de los sectores industriales que ha experimentado un mayor incremento en su robotización, con un 40%, incrementos parecidos se han producido en otros sectores, como la Alimentación, según Luis Basañez, presidente del Simposio Internacional de Robótica. Este incremento supone que más de la mitad de los robots vendidos e instalados en España en 2007 ya no los acapara el sector de la automoción.

España es el séptimo país del mundo en número de robots instalados en sus industrias, con unas 30.000 unidades, según datos de la Federación Internacional de Robótica, que la semana próxima celebrará un simposio mundial en Maquitec, el salón de la industria de Fira de Barcelona.

 

 

Para paliar las dificultades de acceso al crédito que padecen los empresarios, la feria, que se celebrará del 10 al 14 de marzo en el pabellón 1 del recinto de Gran Vía, dispondrá este año de un área de asesoramiento sobre las medidas de financiación adoptadas por las diferentes administraciones para aportar liquidez y paliar la difícil situación de la industria metalúrgica. El sector cuenta con cerca de 130.000 empresas, aporta el 8% al Producto Interior Bruto (PIB) español y emplea a más de un millón de personas en toda España, de las que un tercio se concentra en Cataluña.

Para el presidente de Maquitec, Josep Morell, las 300 empresas participantes en la feria en 130 estands «son una muestra de lo competitiva que es la industria en nuestro país y de su gran potencial exportador, sobre todo en sectores químico, aeronáutico, alimentación, electrónica, material ferroviario y metalurgia». Morell también destaca la competitividad de la maquinaria agrícola española y que nuestro país sea de los cinco primeros fabricantes de componentes para el sector de la automoción y uno de los líderes de la industria eólica y otras energías alternativas.

El poder de la subcontratación

Mucho ha cambiado la industria metalúrgica desde que en la década de los 60 los fabricantes de automóviles producían hasta los tornillos. En la medida que todo lo que no forma parte del negocio principal de una empresa, lo encarga a otra para que se lo haga, la subcontratación industrial ha crecido de forma exponencial, tanto en productos como en servicios.

 

 

 

Según Morell, la industria española es competitiva, no sólo por precio, sino por calidad, y recibe numerosos contratos de subcontrataciones en el extranjero, merced a la creciente multilocalización de plantas fabriles en las zonas emergentes del mundo y «porque ya ningún país es autárquico», subraya Morell. Juega a favor de la competitividad de la industria española el hecho de que concentre el 30,7% de la inversión privada en investigación, desarrollo e innovación (I+D+i) que se realiza en España.

 

Fuente: ABC

 

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