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El sector de la madera ha perdido alrededor de 300 puestos de trabajo en la provincia desde que se iniciara la crisis en el verano de 2008, según los cálculos del sindicato CCOO de Cuenca. Así lo apuntó ayer Félix Pastor, secretario provincial de la Federación de Construcción, Madera y Afines del sindicato.
A modo de ejemplo, apuntó que en la localidad de Valverde del Júcar cerró a principios de este año la compañía Bastidores Valverde, lo que supuso que se quedaran sin trabajo 93 personas, y que en Montalvo han desaparecido otras tres compañías del sector. También, acosados por la crisis, han cesado su actividad en este tiempo varios autónomos de localidades como Valera. A ello se añade, además, el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) de carácter temporal que desde el pasado 1 de mayo se está aplicando en la empresa Pinasa, por el que en torno a 120 trabajadores estarán dos meses en el paro de aquí al mes de diciembre. Pastor lamentó esta destrucción de empleo y, aunque reconoció que la situación económica ha empeorado, insistió en que antes de que España entrara en recesión hubo «quince años de bonanza económica» en la madera motivada por el boom de la construcción. «¿Dónde están aquellas ganancias?», se preguntó, y consideró que «son los más débiles quienes están pagando la crisis». Este sindicalista acusó además al empresariado de no haber invertido apenas en tecnología en los últimos años, lo que hace que «se esté trabajando con máquinas de antes del siglo pasado», motivo por el que, a su entender, si las compañías del sector son competitivas es «gracias a que la mano de obra en Cuenca está muy barata». En este sentido, recordó que sigue sin firmarse el convenio colectivo del sector, pendiente de renovación desde el 1 de enero de 2008, casi año y medio en el que los trabajadores, que suman cerca de mil en la provincia, están perdiendo poder adquisitivo.
Convenio colectivo Tras fracasar la reunión que los representantes sindicales mantuvieron con la patronal en el Jurado Arbitral de la Junta, el sindicato CCOO está decidido a recurrir al Juzgado de lo Social, al que instará a que acepte la aplicación en Cuenca del convenio estatal de la madera. De esta manera, los trabajadores conquenses dejarían de estar «a la cola salarial de toda España, sólo superados por Orense», y se equipararían a los de la media del país. En concreto, Mariano Ballesteros, secretario de Organización de Fecoma, señaló que los trabajadores conquenses cobran entre 1.800 y 2.000 euros anuales por debajo de lo que marca el convenio estatal. Por ejemplo, el salario de un trabajador del grupo cuatro se sitúa en Cuenca entre los 12.396 y los 12.812 euros al año, mientras que en el convenio estatal se incrementa hasta los 14.100. La jornada, además, está 80 horas anuales por encima de lo marcado en el convenio estatal. Estos representantes de CCOO criticaron que los empresarios se nieguen a aplicar este convenio cuando, por el contrario, «todos se benefician de las ayudas que convocan las instituciones», algo que a su entender les hace competir en mejores condiciones que las compañías de otras provincias. El convenio de la madera no es el único que está pendiente de renovarse desde el 1 de enero de 2008, ya que en las mismas circunstancias se encuentra el de transporte de mercancías por carretera, paralizado ante la petición de la asociación Tradiscu, con sede en Mota del Cuervo, de formar parte de la mesa de negociaciones. Este año se tienen que negociar además los convenios del campo y del metal, mientras que recientemente hubo un acuerdo en el del butano. Fuente: La Tribuna de Cuenca
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