Los escombros del derribo de las viviendas de La Mata no serán lo único que se reutilice durante las obras del Unquera-Llanes . Tres mil toneladas del desbroce realizado en el tramo entre Pendueles y Llanes servirán para fabricar biomasa forestal, aunque en este caso no será utilizada en la propia comarca, sino que abastecerá a la central térmica de la papelera de Navia.
En el Oriente, apenas el hospital de Arriondas dispone de una caldera de biomasa, aunque hasta el momento utilizan como combustible huesos de aceituna que deben adquirir fuera de la región.
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El desbroce del tramo Pendueles-Llanes realizado a finales del año pasado por la empresa Agroforestal Nava permitió recoger en la zona unas tres mil toneladas de material para convertirlo en biomasa agroforestal. La empresa naveta sólo lleva dos años trabajando en este procedimiento pero ya tiene reconocida experiencia en el sistema, que permite dejar los montes totalmente limpios y aprovechar al máximo la madera.
Así, la empresa se encargó de talar los árboles y recoger los matorrales, apilarlos y triturarlos con la ayuda de una máquina astilladora de biomasa de 400 caballos que estuvo instalada durante todo el tiempo en la carretera de Andrín, para finalmente recoger la astilla en camiones con capacidad para 80 metros cúbicos que la transportan a su lugar de destino.
20 toneladas
La gran mayoría de este material iba dirigido a la central térmica que genera electricidad para la papelera de Navia, ya que se trata de astilla de calidad media que sólo una caldera de estas características es capaz de admitir. No obstante, también se recogió un pequeño porcentaje de material -aproximadamente unas 20 toneladas- que, por su calidad, podría servir para abastecer a pequeñas calderas de biomasa como la instalada en el hospital del Oriente, en una cooperativa de viviendas de Oviedo, en el orfanato minero o en un colegio de Nava, que también dispone de este tipo de instalaciones para generar suministro eléctrico en sus dependencias.
El número de calderas de este tipo en la región aún es muy pequeño, pero ya se perfilan como el futuro. Y precisamente el sindicato de CC. OO. entiende que la comarca del Oriente tiene capacidad, no sólo para producir biomasa, sino también para consumirla, con todas las ventajas económicas, medioambientales y laborales que supondría para la región.
Astilla de calidad
Las calderas como la instalada en el hospital de Arriondas precisan de bastantes más cuidados que la de la central térmica de Navia, ya que requieren que la astilla tenga un calibre concreto y que el material presente una humedad por debajo del 35%, por lo que la transformación de la madera en biomasa es bastante más complicada y el procedimiento aún está en proceso experimental. La empresa naveta ha almacenado este material agroforestal de mayor calidad en sus instalaciones para proceder a su cribado y secado con la intención de que pueda comenzar a utilizarse. De ser apto, curiosidades de la vida, el hospital de Arriondas podría aprovecharse de la biomasa generada en el desbroce del Unquera-Llanes.
Las ventajas de este tipo de combustible son innumerables. Primero, porque es infinitamente más económico que el gasoil y mucho más barato que otro tipo de biomasa, como el de hueso de aceituna que viene utilizándose en el equipamiento hospitalario, o el de pellets, que usan en el orfanato minero. La biomasa de astilla puede rondar los 80 euros la tonelada y tiene 3.200 kilocalorías por kilogramo; frente al gasoil, que cuesta 600 euros la tonelada con 12.000 kilocalorías por kilogramo.