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Esta primavera se está produciendo una alta infestación de Altica quercetorum, un insecto conocido como pulga del carballo, en robledales del sur de las provincias de Lugo y Ourense. Los árboles deben fumigarse para que la pulga no se coma todas las hojas y debilite a los ejemplares, lo que facilitaría los daños de otros hongos e insectos.
Con todo, la plaga no ha llegado este año a los niveles de 1992, cuando hubo que fumigar zonas muy amplias. Además, desde entonces se ha ganado en experiencia en el control del insecto. Existe el temor de que pueda afectar a plantaciones sensibles, como vides o frutales, aunque de momento parece que esto no ha sucedido. Dos son los peligros que más afectan a los pinos: el nematodo Bursaphelenchus xylophilus, un gusano que causa estragos en Portugal; y, sobre todo, el Fusarium circinatum, un hongo muy dañino que llegó a la cornisa cantábrica procedente de Estados Unidos. A este último se le conoce como el cáncer del pino, ya que tiene, asimismo, una gran capacidad de diseminación. Además de su propagación en el monte, también puede transmitirse por las semillas y de una planta a otra. La especie de pinos más vulnerable a los efectos del hongo es el Pinus radiata, y que muchos propietarios forestales llevan decenios plantando para destinar la madera a la industria de trituración para tableros. El enemigo de los eucaliptos La gran preocupación para los propietarios de eucaliptos se llama Gonipterus scutellatus o gorgojo australiano, que llegó hace tiempo en árboles importados. Su capacidad para arrasar plantaciones enteras es implacable. «Foi como se houbera un incendio, pero sen arder», describe un productor de eucalipto los estragos causados en sus fincas. Son muchas las hectáreas que han tenido que talarse por culpa del Gonipterus. En la lucha contra sus perniciosos efectos se ha llegado a introducir una avispa, la Anaphes nitens, enemigo natural del gorgojo y también originaria de Australia. Los especialistas han llegado a decir que de no haber recurrido a esta avispa, los eucaliptos desaparecerían de Galicia. La plaga de los alisos es inglesa La plaga que asola los alisos de toda Galicia es inglesa, consecuencia del avance del hongo Phythophora alni. Al menos esta la principal tesis que maneja Pablo Ramil, director del Instituto de Biodiversidade Agraria e Desenvolvemento Rural dependiente de la Universidade de Santiago. «Aínda que non se teñen datos concluíntes, a sintomatoloxía parece cadrar coa observada xa dende mediados da década dos noventa en Inglaterra e, a partir desta data, en numerosos lugares de Centroeuropa», precisa este investigador, que, al igual que su colega Manuel Antonio Rodríguez Guitián, tiene claro que el problema no es exclusivo de Galicia. «Hoxe en día sábese que está presente ao longo de toda a cornixa cantábrica, dende Navarra ata o golfo Ártabro, así como na faciana atlántica galega e áreas interiores limítrofes castelán-leonesas e portuguesas, afectando por igual a tramos urbanos como a outros de gran naturalidade situados, por exemplo, nos parques de Picos de Europa ou das fragas do Eume», detallan y recuerdan que en este lugar la plaga está causando estragos, al igual que en el entorno del embalse de Cecebre. Ramil afirma que el hongo penetra por el aparato radicular de los alisos y coloniza su sistema de vasos conductores hasta causar daños letales en los ejemplares, cuyos troncos terminan caídos en el río. «Con relación á rapidez coa que se está a producir a súa propagación, é evidente que as esporas do fungo poden dispersarse facilmente polos ríos», dicen los dos estudiosos, que alertan de que la enfermedad ya se ha contagiado a otras especies, como los fresnos o los cerezos. Es más, el grupo de estudio de la universidad santiaguesa que comandan Ramil y Rodríguez Guitián culpa de su propagación a la gestión que se está realizando de los bosques de ribera y recuerdan que ya han hecho llegar su preocupación a los responsables de la Xunta en numerosas ocasiones. Fuente: La Voz de Galicia
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