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Granada le ha dado la bienvenida al verano con fuego. Del simbólico y del peligroso. Si las hogueras de la noche de San Juan sirvieron para celebrar el solsticio, los incendios forestales de ayer llamaron la atención sobre el riesgo de todos los veranos. Tres fuegos se desataron en dos horas y media poniendo a prueba los efectivos del Infoca y a los parques de Bomberos de Granada.
Uno de ellos, muy cercano a la Circunvalación, resultó especialmente llamativo y el humo llegó a dificultar el tránsito de coches en la vía. La superficie de terreno quemada en los tres incendios no fue muy extensa, pero sirve para recordar la situación de riesgo máximo en que se encuentra la provincia. El primero de los fuegos se desataba en un municipio demasiado castigado. El Padul asistía atónito a una nueva columna de humo en un paraje forestal denominado Cerro Gordo, muy cerca de la fábrica que ardió el domingo. Pasaban unos minutos de las 17.15 horas cuando empezaban a verse llamas en una zona de matorral bajo, próximo a una cámara de agua municipal y a una perrera. Las llamadas de los vecinos alertaron al 112, que movilizó a los efectivos del Infoca, que tienen una base muy cerca de la localidad. Hasta la zona se desplazaron un avión de carga, otro de coordinación, dos helicópteros de transporte, uno de gran capacidad y tres vehículos autobomba. El equipo humano se compuso de tres técnicos y 14 especialistas. El amplio despliegue permitió controlar el incendio en apenas una hora, sin que se registraran más daños que la superficie forestal quemada. «Se ha quedado cerca de una fábrica que ya sufrió un incendio hace años y que ahora funciona a pleno rendimiento; afortunadamente no ha habido otra desgracia como la del domingo», explica el alcalde del municipio, Manuel Alarcón, en referencia al fuego que arrasó la fábrica Pinturas Cabello. Las causas de este fuego no se han esclarecido aún, pero el primer edil explicaba que han sufrido demasiados fuegos en el último mes. Relata Alarcón un siniestro que se produjo hace un mes, de madrugada, junto a la Ermita Vieja; otro en la falda de la sierra de Dúrcal hace tres semanas; un cortijo cercano a un desguace también ardió hace pocas jornadas: «Han ocurrido en días que no ha habido tormentas y en zonas que no son de paso, le hemos pedido a la Subdelegación que investigue porque no parecen fortuitos». Sobre las 18.30, cuando estaba ya controlado el fuego de El Padul, empezaba otro en el pantano de Cubillas, dentro del término municipal de Atarfe. El fuego volvía a cebarse con una zona de matorral, muy cerca de la presa, y los medios del Infoca no tenían ni tiempo de tomar tierra. Tal como daban por controlado el incendio en El Padul comenzaban a echar agua en el Cubillas. Dos helicópteros, un helicóptero de gran capacidad, un avión de coordinación, un camión, un vehículo autobomba y 33 especialistas se empleaban a fondo en esa zona, para dar por controlado el fuego sobre las 19.10 horas de la tarde. Sólo unos minutos después, el humo se elevaba sobre la capital, provocando un aluvión de llamadas a los servicios de emergencia. La gran columna de humo negro era perfectamente visible desde casi cualquier punto de la capital y llegaba a molestar a los conductores que circulaban por la Ronda sur. La zona que ardía en esta ocasión era un terreno junto a las naves de unos conocidos viveros, pero sin llegar a tocar la empresa. Hasta allí acudieron también los efectivos de Bomberos de Granada, agentes de Policía Nacional y Policía Local, además del dispositivo del Infoca. Los dos helicópteros volvían a descargar agua por enésima vez esa tarde, mientras dos retenes trabajaban con los bomberos. Algo más de una hora tardó también en darse por controlado este incendio, sin que llegara a afectar a las casas cercanas, como se temió en un principio. La cercanía a la capital y sobre todo a la Circunvalación, provocaron decenas de llamadas tanto a los Bomberos como a los servicios de coordinación de emergencias del 112. Las causas de este incendio, así como de los otros, no se han esclarecido aún, pero en este área cercana a El Serrallo se detectaron también varios puntos de inicio del fuego. El calor de estos días anteriores y el viento que hizo toda la tarde extendió el fuego rápidamente. La actuación contundente de los efectivos de extinción de incendios del Infoca evitó que cualquiera de estos fuegos se extendiera y provocara una tragedia. Y afortunadamente, se fueron desatando de forma escalonada, lo que permitió ir concentrando los efectivos en los focos que se mantenían activos. Para 'redondear' la tarde, cuando los efectivos de Bomberos se dirigían al fuego de El Serrallo, se toparon con un vehículo ardiendo en el Camino Bajo de Huétor. Fue un bombero fuera de servicio el que, con un extintor de Protección Civil, acabó con las llamas de este coche mientras los demás se dirigían a la zona forestal. Fuente: Ideal
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