Nicaragua espera mejorar su industria forestal con ayuda de la cooperación internacional

Con una gestión científica del sector forestal y madera-mueble, Nicaragua podría volverse una potencia exportadora de los productos de este sector, sin embargo, es mucho más lo que se extrae en forma ilegal, lo que se pierde en quemas de bosques y avance de la frontera agrícola, que lo que se explota legalmente, aparte de que las exportaciones son hechas sin procesar.

La exportación anual de madera de Nicaragua alcanza apenas los quince millones de dólares, lo que representa sólo el 1.75 por ciento de las ventas totales de productos del país hacia el mundo anualmente, que alcanzaron en 2008 poco más de las mil 500 millones de dólares.

Sin embargo, la exportación anual de madera de Nicaragua podría, según algunos expertos, llegar a ubicarse entre los 200 y 300 millones de dólares anuales, si se incentivara una producción científica, con planes de manejos forestales y transformando el producto de tucas o pies tablares a muebles, madera para construcción, entre otros.

 

 

 

Actualmente el 95 por ciento de las mínimas exportaciones, 15 millones de dólares, es exportado como madera no procesada y el 5% como productos manufacturados, lo que indica un bajo nivel de comercialización de productos de madera con valor agregado, señalan estudios al respecto.

De acuerdo con los estudiosos, hay también una falta de integración entre los productores de madera y los usuarios finales, creando ineficiencias en la cadena productiva de madera, lo que alimenta los problemas a lo largo de la cadena productiva. Esto afecta el acceso a mercados, por lo cual hay que mejorar la calidad de los productos y añadir valor a la madera al mismo tiempo que se conservan los bosques.

En Nicaragua, hay aproximadamente 6.2 millones de hectáreas de bosque, de los cuales 1.8 millones son para la conservación y 4.4 millones para el aprovechamiento forestal. La Región Autónoma Atlántico Norte (RAAN) es el área más grande de bosques tropicales en Centro América y es un recurso clave de madera de alto valor para el mercado.

Manejo comunitario

Al respecto, la Corporación Financiera Internacional (IFC) está brindando una amplia gama de productos financieros, así como complementarios productos para buscar la sostenibilidad del sector, al tiempo que otorga servicios de asesoría y apoya con 1.3 millones de dólares un proyecto que pretende crear empresas forestales comunitarias y pequeñas y medianas empresas (Pymes).

El proyecto está siendo impulsado el IFC en tres localidades Layasiksa, Las Crucetas y SIPBAA, además en once pymes procesadoras de madera, donde vinculan a los productores de madera con los usuarios en el mercado, lo que ayudo a las tres comunidades forestales a lograr un crecimiento del 29% en sus ventas anuales de madera.

Las actividades de recolección y procesamiento de las comunidades crecieron significativamente, incrementando el empleo de personas vinculadas al proyecto, al tiempo que tras haber sido certificadas por el Forest Stewardship Council, (FSC), la deforestación se detuvo en las comunidades participantes.

Las Empresas Forestales Comunitarias fueron establecidas exitosamente y los ingresos netos generados, unos 1.1 millones de dólares, fueron usados para inversiones sociales (25%) o productivas (75%) en beneficio de las comunidades.

Las dos organizaciones de servicio establecidas durante el programa (Jagwood y Masangni), desarrollaron exitosamente un nuevo proyecto y actividades comerciales que les aseguraron la continuidad de su crecimiento.

Rainforest Alliance en restauración del bosque

Otra organización que ha estado apoyando activamente al sector forestal de Nicaragua es Rainforest Alliance, la que ha trabajado en el desarrollo de una estrategia de restauración de bosques, basada en la participación ciudadana, en la zona dañada por el paso del huracán “Félix”.

Un cálculo señala que con la cantidad de madera que derribó el meteoro se calcula que podría abastecer a todo el país por 120 años. Algunos datos indican que un millón 666 mil hectáreas de bosque fueron afectadas en diferentes escalas, impactando de forma directa la vida silvestre, acuífera y medios de vida de las comunidades que dependían grandemente de la agricultura, la pesca y la caza.

El funcionario de Rainforest destaca que la certificación del Consejo de Manejo Forestal es un proceso que asegura al consumidor conocer de dónde proviene la madera, y es beneficioso ambiental, social y económicamente, además porque se podría controlar el uso de este 5.7 millones de metros cúbicos anuales de este elemento para producir energía.

Por otra parte, Welvin Romero, del Instituto del Investigación y Desarrollo- Nitlapán de la UCA, manifestó que pese a que el 70 por ciento del suelo de Nicaragua es forestal, pero los artesanos continúan quejándose por la falta de madera y ni los bancos, ni las microfinancieras tienen programas de crédito para los talleres de muebles es lo que les afecta severamente para poder desarrollar sus talleres.

Bosques certificados con más alto valor

Hasta ahora hay más de 3,600 hectáreas de bosques que el Consejo Mundial de Manejo Forestal Sostenible, por sus siglas FSC, ha certificado a indígenas de las Regiones Autónomas, talleres de carpinterías y empresas como PRADA S.A, ubicadas en el triángulo minero.

Esta última logró la certificación de sus bosques de más de 4 mil hectáreas, que están supeditadas a mejorar la calidad de vida de los indígenas, dar toda una serie de cuidados y manejo al ecosistema natural a la hora e extraer madera, apego total a las leyes nacionales y toda una serie de orientaciones ecológicas conocidas como “Cadena de custodia” que son aplicadas insistentemente por personal calificado.

En Nicaragua, según datos proporcionados por el estudio realizado por Nitlapán, las mypimes dirigidas a la fabricación y exportación de madera convertida en muebles, generan 5,999 empleos en negocios con un promedio de cuatro empleados por microempresa, una parte pequeña de los cuales obtienen madera de las comunidades indígenas.

A la vez que proponen estimular las concesiones de permisos para la obtención de madera, y señalan la importancia de invertir en la reforestación de los bosques y educar a las comunidades cercanas a las zonas para disminuir el despale indiscriminado.

Sin embargo para eso, el sector demanda que el Estado promueva el establecimiento de bancos de insumos que faciliten la compra de madera para que las pequeñas empresas dirigidas a la elaboración de muebles tengan un lugar que ofrezca calidad y variedad del producto.

De esta forma se facilitarían las transacciones comerciales entre madereros y muebleros, ya que ambos contarían con un establecimiento accesible donde almacenar, vender y comprar la materia prima, lo que vendría a abaratar los costos de producción y a incrementar los índices de ganancias.

Pese a que aún existen factores que retrasan las oportunidades de progreso del sector maderero de primera y segunda transformación, los estudios demuestran que éste representa una industria con altas probabilidades de crecimiento para las pequeñas economías que buscan la forma de pasar de las producciones de subsistencia a competir en un exigente mercado globalizado.

Al respecto, la empresa Maderas de Nicaragua. S.A., que pertenece al Grupo Internacional Preciuos Woods Centroamérica, está desarrollando operaciones en el sur del país, promoviendo la reforestación de fincas degradadas.

El gerente de operaciones de Madenica, ingeniero Jaime Mendoza, señala que la empresa está establecida por el momento en Cárdenas, San Carlos, donde están realizando inversiones de largo plazo en la reforestación de fincas de la zona, sembrándoles maderas preciosas, en especial Teca, pero también apoya con caoba, cedro real, cedro macho, níspero, almendro, cocobolo y ron ron.

La empresa opera en Costa Rica desde hace unos 18 años, donde ya están comenzando a explotar comercialmente los bosques que han sembrado. Este año en la explotación en Costa Rica se pretende aprovechar entre 13 mil y 15 mil metros cúbicos de madera, en Nicaragua en unos seis años habrá aprovechamiento.

Precius Word Holding, tiene operaciones en Brasil y Africa donde hay explotaciones de bosques naturales y eso compensa las inversiones de largo plazo en Nicaragua, donde están recuperando tierras con un concepto conocido como Mosaico.

 

Fuente: El Nuevo Diario

 

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