Los incendios forestales han puesto a prueba este fin de semana a los equipos de extinción que dependen de las comunidades autónomas y de la Administración del Estado. Las altas temperaturas de la canícula de julio han disparado el número de incendios en campos y montes en menos de una semana, desde el martes pasado, y ha obligado a un intenso despliegue de equipos terrestres y aéreos, con cientos de personas movilizadas para luchar contra el fuego.
El viernes fue el día que más fuegos registró. Todos ellos se daban por controlados ayer, pero después de arrasar 12.000 hectáreas y de cobrarse la vida de una persona, atrapada por el incendio de Agramunt (Lérida).
Este ha sido el más grave. Ha quemado casi 5.100 hectáreas, 3.700 de ellas son superficie agrícola y el resto masa forestal. Se declaró el viernes y el sábado le costaba la vida a un hombre de 87 años. Cruzaba con su vehículo la zona afectada, el automóvil volcó y, tras abandonarlo, quedó atrapado mortalmente en medio del incendio.
Ayer, dado ya por controlado, los equipos se empleaban a fondo para dejarlo extinguido y evitar que pudieran reavivarse las llamas. Ha afectado a las comarcas leridanas de La Noguera, La Segarra y El Urgell. Los agricultores afectados han anunciado que pedirán a la Generalitat que abra una línea específica de ayudas para resarcirles de las pérdidas que el fuego ha causado en sus fincas.
Mequinenza y Tarifa
También ayer se daba por controlado el incendio que el sábado se declaró en Mequinenza (Zaragoza). Tras dos días intentando evitar el avance de las llamas, los equipos de extinción lograron cerrar el perímetro del incendio tras haber arrasado unas 800 hectáreas de monte, matorral, campos de cultivo y pinar. Eso sí, aún tardará días en quedar totalmente extinguido. Como pronto, mañana, según avanzó ayer el director general de Gestión Forestal del Gobierno aragonés, Alberto Contreras.
Las brigadas de extinción también seguían trabajando ayer para el incendio que el sábado comenzó en Tarifa (Cádiz). Se logró controlar a mediodía de ayer, tras quemar casi 300 hectáreas de matorral, eucalipto y alcornocal. El sábado, 700 personas fueron desalojadas de sus viviendas y de un hotel, aunque pudieron volver a sus alojamientos horas después, tras desaparecer el riesgo de que el incendio afectara núcleos habitados.
En Castilla y León, el fuego también ha arrasado este fin de semana 940 hectáreas de arbolado, matorral y pasto. El incendio se originó el viernes en la localidad leonesa de Castrocontigo y se extendió por sus alrededores, por terrenos de las provincias de León y de Zamora.
Desde el martes pasado
El balance de incendios graves que ha dejado esta última semana se completa con las 4.000 hectáreas que ardieron en el parque natural de Sierra Cabrera (Almería), la gran mayoría matorral y pastos, como consecuencia de un incendio forestal que comenzó el martes pasado y que quedó controlado el jueves; y las 968 hectáreas quemadas en Chinchilla (Albacete), de las que 805 corresponden al campo de maniobras que tiene allí el Ejército. Se cree que el fuego pudo provocarlo un proyectil.
En los últimos días también ha habido otros incendios de menor gravedad, extinguidos con rapidez. Por ejemplo, los registrados en Gáldar (Gran Canaria) o en Vinaroz (Castellón), que obligó a desalojar varios chalets.
Balance preocupante
Según la organización ecologista WWF, desde el 1 de enero y hasta primeros de julio se habían quemado en España unas 34.500 hectáreas por incendios forestales. Con los que se han producido en la última semana, la cifra se elevaría a más de 46.000 hectáreas en siete meses, más que en todo el año pasado. En 2008 ardieron unas 40.000 hectáreas en incendios forestales, según ha recordado WWF.
Larga lista
Agramunt (Lérida). El incendio se declaró el viernes y ayer se dio por controlado tras quemar casi 5.100 hectáreas, de las que algo más de 1.300 eran masa forestal y el resto, unas 3.700, vegetación agrícola. Un hombre de 87 años murió víctima del incendio, al verse rodeado mientras intentaba cruzar con su vehículo la zona afectada.
Mequinenza (Zaragoza). El fuego ha arrasado unas 800 hectáreas. Comenzó el viernes y quedó controlado ayer.
Tarifa (Cádiz). Casi 300 hectáreas quemadas de matorral, eucalipto y alcornocal. El incendio se declaró el viernes y también se dio por controlado ayer a mediodía.
Sierra Cabrera (Almería). Las llamas quemaron, desde el pasado martes y hasta el viernes, 4.000 hectáreas.
Castrocontrigo (León y Zamora). 940 hectáreas quemadas.
Chinchilla (Albacete). El fuego afectó a 968 hectáreas, 805 de un campo militar de maniobras.
Fuente: ABC