
Cuatro bomberos fallecieron ayer y otros dos resultaron heridos de gravedad mientras participaban en los trabajos de extinción de un incendio declarado en Horta de Sant Joan, en la provincia de Tarragona. Las primeras hipótesis del accidente señalan a un cambio repentino en la velocidad del viento como posible causa del suceso. Hasta el momento, el incendio declarado el lunes ha calcinado algo más de 800 hectáreas del parque natural de Els Ports y otras zonas de especial protección natural de la zona.
Los cuatro bomberos fallecidos pertenecían al Grupo de Apoyo de Actuaciones Forestales (GRAF), un grupo de bomberos profesionales especializados en incendios forestales, según informó el portavoz de la Asociación de Defensa Forestal de Cataluña, Carles Tost.
El grupo en el que se encontraban los fallecidos, de acuerdo a las primeras hipótesis sobre el suceso, se habría visto sorprendido por un brusco cambio en la dirección del viento registrado ayer por la tarde, por lo que los bomberos habrían quedado atrapados debido al rápido avance de las llamas. "Los efectivos estaban trabajando en una zona de vientos variables y ha habido un cambio de viento inesperado que ha rodeado a seis bomberos, de los cuales cuatro han muerto y dos han resultado heridos y han sido trasladados al Hospital Vall d'Hebrón", según ha explicado el secretario de Interior de la Generalitat, Joan Boada.
Fuentes conocedoras de la situación explicaron que, aunque los efectivos se taparon con una manta ignífuga para protegerse de las llamas y el calor, finalmente resultaron heridos y cuatro de ellos murieron. Los otros dos fueron traslados al Hospital Vall d'Hebron de Barcelona con quemaduras.
El estado de estos últimos es el que reviste ahora mayor preocupación. Los dos bomberos que salvaron la vida presentan quemaduras en el 60 y el 70% de sus cuerpos, respectivamente, y se encuentran en estado "grave", según informó el presidente de la Generalitat, José Montilla, en una comparecencia ante los medios en la zona cercana al fuego.
Los dos heridos se encuentran ingresados y bajo cuidados médicos en la Unidad de Quemados del Hospital Vall d'Hebron de Barcelona, "la mejor unidad de quemados del sistema público sanitario catalán", según Montilla.
"Esperemos que se puedan recuperar", confió el presidente catalán, quien apuntó que todavía se desconocen los detalles de la muerte de los otros cuatro bomberos que, al parecer, fueron sorprendidos por un cambio en la dirección del viento.
El presidente, además, manifestó su pésame a las familias de los cuatro fallecidos, y subrayó que el Gobierno catalán "está al lado de las familias y del cuerpo de bomberos", quienes, aseguró, "lo están pasando muy mal".
El incendio que se cobró las vidas de los cuatro bomberos había calcinado hasta las 20.40h de ayer, según los últimos datos facilitados, unas 800 hectáreas, la mitad de las cuales pertenecen al parque natural de Els Ports y la otra mitad son del Espacio de Interés Natural (EIN).
Como consecuencia de las llamas, los Mossos d'Esquadra evacuaron sobre las 17.00h al menos cuatro masías cercanas a la zona del incendio, entre ellas, el hotel rural Les Capçades, donde no había huéspedes, por lo que solamente se tuvo que rescatar a los trabajadores. Donde sí había clientes era en uno de los apartamentos rurales de La Farinera. El fuego está situado entre las carreteras T-330 -que ya ha sido cortada al ser atravesada por las llamas sobre las 16.30h- y la T-334, al sur del municipio, en la zona de Les Capçades.
Las autoridades municipales, ante el avance del fuego, pidieron a los habitantes de la localidad que permanecieran en sus domicilios y habilitaron un hospital de campaña en el polideportivo para atender a los heridos que puedan producirse.
No obstante, Boada ha asegurado que "la gran dedicación de los bomberos" para combatir el fuego ha conseguido que las llamas no lleguen al núcleo urbano de Sant Joan y que el fuego no avance hacia "zonas pobladas".
Refuerzo militar
Un total de setenta dotaciones de los bomberos trabajaban a última hora de la tarde de ayer en la zona siniestrada, junto a seis helicópteros bombarderos, cuatro avionetas, un hidroavión y un helicóptero de mando, para tratar de controlar de manera definitiva las llamas en la población tarraconense.
Además, medio centenar de efectivos de la Unidad Militar de Emergencia (UME) pertenecientes a los Batallones de Intervención en Emergencias III y IV con sede en Bétera (Valencia) y Zaragoza se han sumado a las labores de extinción del incendio.
En el siniestro ya se encontraban trabajando dos secciones completas de la UME, formadas por un total de 122 militares, con una dotación de doce autobombas, cuatro nodrizas, dos vehículos de comunicaciones Mérida y cuatro vehículos de transporte de personal, del Batallón de Intervención en Emergencias I (BIEM I), con sede y acuartelamiento en la Base Aérea de Torrejón de Ardoz, en la comunidad de Madrid.
Los incendios se sucedieron ayer por la península y, al igual que en el de Tarragona, obligaron a desalojar a la población de sus casas por la cercanía de las llamas. En el municipio madrileño de Collado Mediano unas 2.000 personas fueron desalojadas de cuatro urbanizaciones de la localidad, donde a primera hora de la tarde de ayer se produjo un incendio en el que medios aéreos y terrestres trabajaron hasta última hora de la tarde para controlarlo. Finalmente, los vecinos pudieron volver a sus casas, pese a que el Ayuntamiento ya había habilitado el polideportivo para acoger a los desalojados.
El consejero de Presidencia, Justicia e Interior del Gobierno autonómico madrileño, Francisco Granados, se refirió al estado del retén herido en los trabajos de extinción del fuego, y explicó que se le había trasladado al Hospital Puerta de Hierro y que se encuentra en una "situación estable dentro de la gravedad". Asimismo, indicó que no tiene "ninguna lesión interna", que fueron descartadas tras las pruebas que le practicaron los médicos en el centro hospitalario madrileño.
En la provincia de Ciudad Real se declaró un incendio agrícola alrededor de las 17.20h, en el término municipal de Poblete, localizado a escasos kilómetros de la capital, adonde llegó el humo por las fuertes rachas de viento. Según informó el Servicio de Extinción de Incendios de Castilla-La Mancha (Infocam) el incendio afectó a una zona agrícola de rastrojos y se extendió hasta Ciudad Real, donde ardió una casa de campo, mientras los servicios de emergencia solicitaban por megafonía la evacuación de la barriada Las Poblachuelas y protegían una gasolinera para evitar que la alcanzasen las llamas.
Fuente: Agencias
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