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Durante tres días las llamas mantuvieron en vilo a los servicios de extinción y a los vecinos de Benifairó, Xeraco, Xeresa, Gandía, Simat de la Valldigna y Barx. Era de noche; las llamas se propagaron con rapidez. Soplaba un viento de 60 kilómetros por hora. Hubo que desalojar varias urbanizaciones. Ardieron 1.900 hectáreas. Fue uno de los incendios forestales más graves.
Lo provocó Cristian García cuando pegó fuego a las cartas de amor de su ex novia y las arrojó en un contenedor próximo al chalé de la chica, por donde circulaba con su vehículo en compañía de un amigo, en Simat de la Valldigna. La imprudencia le ha costado cara, muy cara. Y no sólo por los 18 meses de prisión a los que ha sido condenado -no pisará la cárcel porque no tiene antecedentes- sino por las indemnizaciones millonarias a las que tendrá que hacer frente: más de 1,2 millones de euros. Fue una sentencia de conformidad.
Con viento y noche cerrada
El viento soplaba a 60 kilómetros por hora; era invierno -10 de marzo de 2006- y noche cerrada -22,45 horas-. Tras arrojar las misivas en llamas al contenedor, se subió al vehículo y reemprendió la marcha. Durante el trayecto, relata la sentencia de Penal 2 de Valencia, su amigo se percató del resplandor que nacía en el lugar en el que habían estado y le avisó. Pero el Opel Astra siguió avanzando casi a la misma velocidad a la que lo hacían las llamas.
El fuego obligó a desalojar varias casas de campo en Xeresa y Xeraco y una urbanización en Gandía, donde también fue necesario cerrar el tráfico marítimo del puerto para facilitar las labores de extinción; hubo también que cortar al tráfico la carretera CV-675 a la altura de Barx. Seis camiones cuba de bomberos, diez brigadas forestales, una unidad del ejército, tres aviones, un helicóptero... El incendio se dio por controlado tres días después, a las 13.20 del 13 de marzo.
Costoso despliegue
El despliegue de medios fue proporcional a las llamas; y su coste también: Cristian tendrá que pagar más de 195.000euros, importe al que ascendieron los gastos de extinción. Pero tendrá que abonar también un millón de euros para cubrir lo gastado por la Generalitat en la reforestación y restauración de la zona arrasada por las llamas.
Ha sido condenado, además a indemnizar a todos aquellos que sufrieron algún daño, como los apicultores cuyas colmenas fueron derretidas por las llamas.
En total, 1,2 millones de euros. Esta cantidad se verá incrementada con las indemnizaciones que tendrá que pagar a los municipios afectados, importes que aún no han sido cuantificados. Pagará también el agua gastada en la extinción del incendio.
Fuente: ABC
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