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Un censo elaborado por investigadores del Departamento de Ciencia e Ingenerias Agrarias del campus de Ponferrada, y que recoge la agencia Dicyt, muestra que el castaño en el Bierzo está en regresión. Ni la circunstancia de que sotos de la comarca, según el estudio, representen el 50% de la superficie total de la especie en Castilla y León ni la reciente concesión de la marca de garantía para la castaña han impedido que la superficie arbolada de esta fagácea esté en retroceso. El informe aventura que en los próximos 20 años, si no se toman medidas, la sostenibilidad de la especie retrocederá “en más del 50% de la superficie actual”.
El trabajo científico, desarrollado entre mayo y noviembre de 2007 y 2008, pretende como fin último aportar las bases territoriales para la urgente redacción de un plan de conservación efectivo. “Los sotos forman parte del paisaje y modo de vida del Bierzo y se debería tener en cuenta la capacidad productiva de estas superficies forestales, sino también su activo patrimonial”, indica a Dicyt el coordinador del censo, Alfonso Fernández Manso. “Si existen medidas de protección para el patrimonio cultural, como las iglesias románicas, también podría ocurrir con estos árboles”, argumenta. Los científicos censaron 358 sotos en 22 municipios de la comarca, lo que representa el 80% de la superficie total.
Actualmente, el cultivo de castaño ocupa aproximadamente 20.000 hectáreas de la zona de estudio y su regresión comenzó hace cincuenta años por el abandono de las tierras derivada de la crisis agraria y por la acción del chancro, un hongo que causa la muerte del árbol en última instancia. En este periodo, estima el informe, “se han perdido más del 40% de la superficie ocupada por la especie”. El científico explica que, en contra de otros árboles como la encina, el castaño no ha recuperado por sí mismo terreno a las explotaciones agrarias abandonadas en los últimos años, “ya que necesita del cuidado del hombre para crecer”.
Fuente: La Crónica
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