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Una treintena de inscritos y más de quince oyentes participaron ayer en Graus en la primera sesión del curso Introducción a la Truficultura, incluido en el Proyecto para el cultivo de la trufa como impulsor de desarrollo sostenible en la provincia de Huesca "Cul-Tuber".
El presidente de la Comarca de la Ribagorza, José Franch, y un representante de la Asociación de Truficultores y Recolectores de Trufa de Aragón dieron la bienvenida a los asistentes a esta interesante iniciativa formativa, la primera vinculada a la puesta en marcha del Centro de Investigación y Experimentación de la Truficultura.
El ingeniero de Montes Santiago Reyna fue el encargado de abrir la jornada explicando la historia de la truficultura. Reyna se remontó al año 3500 a.C. cuando los babilonios ya consumían trufas y, a partir de allí, citó textos antiguos como el de Claudio Galeno (130-200 a.C) en el que aseguraba que la trufa "produce una excitación general que dispone a la voluptuosidad y es muy nutritiva".
Tras ser considerada "algo diabólico" en la Edad Media, Reyna continuó su recorrido histórico por los siglos XVIII y XIX, cuando en Francia comienzan a ensalzarse sus propiedades gastronómicas. Tras las primeras experiencias galas en plantaciones, ya en el XIX, Joaquín Costa animaba a apostar por la truficultura, como recordó Reyna, quien concluyó que "parece que casi 100 años después de su muerte en Graus le empezamos a dar la razón".
La legislación vigente en truficultura fue el tema abordado, a continuación, por Daniel Oliach, ingeniero de Ontes del Centro Tecnológico Forestal de Cataluña. Oliach detalló las ayudas para el fomento de la Truficultura en Aragón y en otras regiones, así como la normativa y situación fiscal.
A mediodía, el ingeniero agrónomo Sergio Sánchez abundó en la biología y ecología de la trufa detallando en lo biológico, los modos de vida de los hongos, la definición de las micorrizas y sus tipos y el ciclo biológico de la trufa. Respecto a la ecología, comentó su hábitat, suelo, clima y ecosistemas, así como los organismos acompañantes.
El prestigioso doctor ingeniero agrónomo Carlos Palazón hizo una amplia introducción al cultivo repasando, en primer lugar, las plantaciones truferas en España, sus características y los tipos de truferas.
Asimismo, analizó las causas de la regresión de las truferas naturales y el proceso de micorrización controlada. La producción de la planta y las tierras de cultivo, con especial atención en su preparación, su riego y su laboreo fueron otros de los interesantes asuntos tratados por Palazón.
Como colofón, resumió los aspectos positivos de la truficultura (contribuye a la forestación, producto ecológico y natural, alternativa en áreas marginales, fija la población del medio rural y amplia demanda), así como los negativos (escasa información técnica, sector comercial poco claro y producción incierta, plazos largos). A su juicio, "el reto de futuro para el sector es resolver la incertidumbre de los plazos productivos a través de la selección de ambientes, la producción de plantones micorrizados de alta calidad, el perfeccionamiento de las técnicas de cultivo, la investigación básica sobre el ciclo biológico del hongo y el establecimiento de previsiones de cosecha".
La siguiente sesión de este curso "Cul-Tuber", proyecto impulsado por Emplea Verde, Fondo Social Europeo de la Unión Europea, Fundación Biodiversidad y Diputación de Huesca, tendrá lugar el próximo 30 de noviembre y consistirá en una visita al Museo de la Trufa y un recorrido guiado por truferas en Metauten (Navarra).
El curso se cerrará el 10 de diciembre con la visita al Centro de Investigación y Experimentación que la DPH tiene en Graus y a varias plantaciones del entorno y, por la tarde, con unas prácticas de laboratorio.
Fuente: Diario del Alto Aragón
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