|
Tres hombres fueron condenados ayer en Ferrol a quince meses de cárcel, multa de tres meses a razón de tres euros diarios y a pagar los gastos de todo el despliegue de la Xunta para apagar el incendio forestal que provocaron en San Sadurniño.
El asunto se resolvió con una sentencia de conformidad en el Juzgado de lo Penal número 2 de esta ciudad. Bautista Pazos Fernández, José Antonio Díaz Modia y Luis Rey Grandal indemnizaron ya a los propietarios de los montes que ardieron como consecuencia de su imprudencia.
Ocurrió a media tarde del 28 de mayo del 2006, una jornada ventosa y seca, aunque el distrito forestal autorizó la quema que Bautista Pazos había pedido. Los tres hombres hicieron la quema de varios montones con los restos de una tala de un monte de eucaliptos, en la zona de A Lobeira, en Santa Mariña do Monte, entre San Sadurniño y Valdoviño, y luego se fueron a comer.
El fuego se reavivó y se propagó aproximándose peligrosamente a dos casas, que tuvieron que ser desalojadas. Ardieron 70 hectáreas, 60 de masa arbolada, y la Xunta tuvo que desplegar un dispositivo compuesto por un hidroavión, tres helicópteros, cuatro autobombas, cuatro agentes forestales, seis brigadas y una cuadrilla de acción rápida. En total, solo en las tareas en tierra, llegaron a reunirse 37 personas, entre bomberos y voluntarios.
La Xunta valoró los gastos del operativo en más de 23.000 euros. El juez considera que los acusados no tomaron las medidas apropiadas para una quema como la que hicieron y, por tanto, los condena por un delito de incendio forestal con peligro para vidas humanas (imprudencia grave), si bien reconoce como atenuante la reparación del daño. Lo que queda pendiente aún es el pago de los medios empleados para sofocar el fuego.
Fuente: La Voz de Galicia
 |