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La vicepresidenta primera y consejera de Medio Ambiente de Castilla y León, María Jesús Ruiz, ha propuesto la puesta en marcha de un plan nacional para la protección del ecosistema de la dehesa que se coordine desde el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino y que esté dotado de una inversión de alrededor de 305 millones de euros.
Durante su comparecencia en la Ponencia de Estudio para la protección del Ecosistema de la Dehesa en el Senado, Ruiz recordó que la Comunidad Autónoma cuenta con "cerca de 500.000 hectáreas" de dehesa, fundamentalmente de encina, así como la mayor representación de dehesas de rebollo o roble del país.
La responsable de Medio Ambiente consideró que el Plan Nacional de la Dehesa debe servir como marco coordinador entre agentes sectoriales y entre comunidades autónomas con un programa de actuaciones para el periodo 2010-2030, con el apoyo de la Comisión Europea. Para Ruiz, este plan debería estar financiado a partes iguales por la Unión Europea, a través de la nueva Política Agraria Común a partir de 2013, el Gobierno de España y las Comunidades Autónomas.
Así, el presupuesto global estimado para este plan de actuación se cifra en 305 millones de euros, de los cuales 75 millones estarían destinados a repoblación forestal. Según Ruiz, "no se requiere ampliar la superficie protegida sino hacer efectiva la protección ya existente", por lo que consideró necesario "evaluar y analizar la rentabilidad de las extensiones" puesto que, a su juicio, una explotación de menos de cien hectáreas no es económicamente viable. Para ello, debe abordarse un estudio de concentración en la dehesa, cuya inversión estimada por la Junta alcanza los 50 millones de euros.
Entre las acciones prioritarias, Ruiz defendió la elaboración de planes de gestión para cuatro millones de hectáreas de explotaciones de dehesa; la concentración parcelaria sobre 750.000 hectáreas; regeneración del arbolado en 100.000 hectáreas nuevas cada año; densificación del arbolado en 50.000 hectáreas al año; así como la repoblación de 50.000 hectáreas al año sobre tierras de cultivo marginales.
Además, el plan llevaría a cabo acciones complementarias como elaborar un Registro Nacional de Dehesas; implantar una política coordinada de promoción de productos de calidad; desarrollar la bioenergía; apoyar la investigación, especialmente en materia de control de enfermedades y material de reproducción forestal; promover el turismo en la dehesa así como la transformación de tierras de cultivo en dehesas.
Contratos territoriales
Al mismo tiempo, Ruiz propuso el establecimiento de contratos territoriales entre la Junta de Castilla y León y los ganaderos y propietarios de dehesas, basados en un plan de gestión específico para cada explotación, teniendo en cuenta que el 90 por ciento de la titularidad de la dehesa es privada. De este modo, la Administración regional se compromete a aprobar ese plan de gestión, lo que "daría viabilidad para recibir ayudas" a la hora de poner en marcha el plan que "permitiera ir regenerando la superficie arbolada y ajustando las unidades de carga ganadera para hacerla mas sostenible".
Durante su intervención, la responsable de Medio Ambiente subrayó la iniciativa puesta en marcha en la provincia de Salamanca para el aprovechamiento de los retazos, es decir todo aquello que "una vez que se poda en la dehesa no es valorizable". En este caso, explicó que en el caso de Salamanca hay una empresa que lo está valorizando y que "a través de unos procedimientos de bioenergía está teniendo unos rendimiento importantes".
Finalmente, la consejera propuso también la creación de un observatorio internacional de la dehesa que cuente con una presidencia rotatoria entre las regiones de España y Portugal de la dehesa que se extiende por el suroeste de la península ibérica.
"A partir de ahí ser capaces de articular un proyecto InteRed que permitiera tener una serie de fondos adicionales y presentar un proyecto específico de las Comunidades Autónomas y Portugal en la Unión Europea", añadió.
Fuente: EP
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