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La Consejería de Agricultura destinará 13 millones de euros para garantizar la protección de la dehesa ante la enfermedad fitosanitaria Phytophthora, más conocida como ‘la seca’, que afecta a más de 10.000 hectáreas en la región.
Así lo ha anunciado José María Vázquez, Consejero de Agricultura y Desarrollo Rural, quien ha asegurado que en la región existen en la actualidad 1,4 millones de hectáreas de dehesa. Una cifra que representa el 34% de la superficie vegetal de la región. De ellas, 14.000 hectáreas, es decir el 1%, están afectadas por esta enfermedad.
Esta enfermedad fitosanitaria ataca la raíz de árboles como encinas y alcornoques impidiendo el paso del agua a los mismos y dificultando la absorción del líquido, lo que termina por secar los árboles. A la enfermedad de estos árboles se le ha puesto el nombre de la ‘seca'.
Para hacer frente a este tema, se ha conformado una Comisión de Agricultura y Desarrollo Rural en la Asamblea de Extremadura que pretende hacer seguimiento a las acciones que realice la Junta de Extremadura para poner solución a la enfermedad.
El portavoz parlamentario del PP, Juan Pedro Domínguez, ha acusado durante su intervención a la Junta de Extremadura de no haber destinado los suficientes recursos para poner solución a la enfermedad.
"En los 30 últimos años es cuando se ha producido un avance de la seca y otras enfermedades, coincidiendo con los gobiernos socialistas en Extremadura", subrayaba el diputado popular. Domínguez ha hecho referencia a otros factores que han influido en la propagación de la seca, como el clima, pero ha insistido en la falta de investigación en el asunto por parte de la Junta de Extremadura.
Por su parte, el consejero de Agricultura y Desarrollo Rural, José María Vázquez, ha respondido a los populares haciendo balance de la actuación del Gobierno Autonómico en la preservación de la dehesa extremeña.
Vázquez recordaba la Ley de la Dehesa aprobada hace más de 25 años. Una Ley que para los populares se ha quedado obsoleta y que incluso ha servido para hacer más hondo el problema. "Ha servido muy poco, es una Ley agraria más que forestal, obligaba a producir y si no se hacía se penalizaba", apuntaba Domínguez.
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