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Ganaderos, apicultores, hosteleros, colectivos culturales, ciudadanos particulares, ayuntamientos... El mapa social, económico y político de Las Hurdes tendrá voz y voto en la norma que está elaborando la Junta para el uso de sus montes, ya sean públicos o privados. Se llama Plan de Reordenación de los Recursos Forestales y el primer paso decisivo se dará el próximo martes 23. Será en la hospedería de Las Mestas, en el término municipal de Ladrillar, sitio de una reunión fijada por el Ejecutivo regional para escuchar la opinión de la sociedad hurdana.
El anuncio del Plan y su metodología de elaboración, realizado ayer en la Asamblea de Extremadura por el director general del Medio Natural, Guillermo Crespo, revela que no se busca la participación sobre un documento ya elaborado «sino que se presentarán las claves para ir elaborando el citado plan de la mano de los ciudadanos», en palabras de Crespo. El alto cargo de la Consejería de Industria, Energía y Medio Ambiente agrega por ello que este proceso es «un ejercicio de participación único», que será extrapolado después a otras comarcas de la región, como la Sierra de Gata.
El Plan de Reordenación Forestal de Las Hurdes busca establecer, de forma normativa, el uso y los aprovechamientos de los montes de la comarca, que conserva aún candente los efectos dañinos del gran incendio del verano pasado.
La ley que se establezca será válida «para los próximos 30 años», de la misma manera que el Plan Forestal de Extremadura, en el que, indica Guillermo Crespo, la Junta está trabajando en él desde hace dos años y medio con diferentes colectivos.
El director general del Medio Natural ha confirmado, de otra parte, que la Junta permitirá que se cacen más ciervos (sobre todo, ciervas), y jabalíes machos para intentar minimizar el impacto de la tuberculosis sobre la cabaña ganadera. Se transmite básicamente a través de esas especies silvestres y se está cebando en el ganado bovino.
La Junta tiene claro que una de las acciones pasa por levantar la mano en cuanto a la caza de ciervos y jabalíes. «Se va a reducir la densidad de ciervos y jabalíes y se va a hacer, de manera especial, en zonas de protección como la Sierra de San Pedro y el Parque de Monfragüe», confirma Crespo. Antes de quince días se publicará la orden en la que se regula la medida así como el listado de municipios en los que se podrá abatir más ejemplares porque la prevalencia de la tuberculosis es más alta. Igualmente se persigue la eliminación de restos animales en monterías, con más controles sanitarios, vigilancia e inspecciones.
Crespo, en cualquier caso, dice que la superpoblación de ciervos y jabalíes afecta «sólo al 16% de zonas de la Sierra de San Pedro», por lo que no puede aseverarse que sea un problema general. Además afirma que «no podemos vincular espacios protegidos con tuberculosis», aunque lo cierto es que su número de casos es significativo en los pueblos de esos entornos.
Fuente: Hoy Badajoz
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