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La UE alberga el 5 por ciento de los bosques del mundo, que absorben un total de 0,5 gigatoneladas (Gt) de CO2 al año (de las 5 Gt emitidas por la industria europea) y emplean de forma directa a 350.000 trabajadores, según expone el Libro Verde sobre Protección de los Bosques e Información Forestal presentado ayer en Valsan (Segovia) en el marco de la Conferencia Europea de Protección de Bosques.
El documento tiene por objeto abrir un debate sobre la actualización de la Estrategia Forestal de la UE, para que los bosques sigan realizando sus funciones productivas, socioeconómicas y ambientales. Además, el debate abierto por el Libro Verde se centrará también en cómo modifica el cambio climático las condiciones de la gestión y protección de los bosques europeos.
Así, el texto expone que las masas forestales europeas llevan más de 60 años extendiéndose de forma constante. Además de los empleos directos, la industria forestal primaria da empleo a más de dos millones de personas, con un volumen de negocio de 300.000 millones de euros. El sector forestal proporciona el ocho por ciento del valor añadido total de la industria manufacturera.
Valsaín
Con sus 14.000 hectáreas de bosque, repartidas entre los afamados pinares de Valsaín y las matas de roble, como principales especies, el Real Sitio de San Ildefonso fue puesto ayer como ejemplo de gestión sostenible del medio natural durante la Conferencia sobre Protección de Bosques que ayer y hoy reúne en La Granja y Valsaín a responsables gubernamentales y expertos de la Unión Europea.
La ministra española de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino, Elena Espinosa, resaltó en la inauguración de la conferencia el «excelente ejemplo de sostenibilidad» del municipio segoviano «donde se compatibiliza la gestión maderera, el aprovechamiento ganadero, la conservación de la flora y la fauna, el uso público y la vanguardia en la educación ambiental de España».
Las palabras de Espinosa iluminaban la cara del alcalde del Real Sitio, José Luis Vázquez, pues venían a corroborar las que acababa de exponer en su salutación y bienvenida a los asistentes nacionales e internacionales reunidos en el Centro de Convenciones del Parador de La Granja para la sesión inaugural.
Así pues, el lugar elegido para esta cita, organizada de forma conjunta por la Comisión Europea y el ministerio español, en el marco de la presidencia española de la UE, se antoja como de lo más pertinente para las reflexiones que autoridades y expertos plasmarán hoy en la Declaración de Valsaín, que será llevada en junio a la cumbre de ministros europeos de Medio Ambiente.
La prolija documentación contenida en el Libro Verde sobre Protección de Bosques en la UE, que ayer se presentó en La Granja, es el soporte sobre el que giran los debates de la conferencia acerca de las estrategias a seguir para que estos espacios naturales sigan realizando sus funciones productivas, socioeconómicas y ambientales y, además, en un contexto inquietante de cambio climático.
«La conservación de la naturaleza, cuando se hace de forma inteligente, no es incompatible con el aprovechamiento económico», afirmó la ministra Espinosa, con el referente del pinar y las matas Valsaín como ejemplo de ello. Un espacio que, según recordó el alcalde a los asistentes, se pretende que sea declarado por la Unesco como Reserva de la Biosfera. Vázquez también expuso el deseo del municipio de convertirse en «referencia y sede de acogida institucional de encuentros de carácter nacional e internacional» e «imagen de una España moderna».
Manejar con inteligencia
«Conservar un monte no significa parar, detener o prohibir sino saber manejar con inteligencia e idoneidad, para convertir los excedentes de la naturaleza en renta local, preservando con ello los capitales naturales para que sigan produciendo renta, paisaje y biodiversidad», insistió Espinosa en la inauguración de la conferencia, instando a sus participantes a buscar soluciones para paliar el problema de la desaparición de los aprovechamientos forestales y el abandono de grandes zonas del territorio rural predominantemente forestal.
Esta preocupación fue compartida por todos los intervinientes, la presidenta de la comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria del Parlamento Europeo, la austriaca Karin Kadenbach; el viceministro de Medio Ambiente de Polonia, Janusz Zaleski, y el ministro de Agricultura y Alimentación de Austria, Lars Peder Brekk. Todos ellos abogaron por establecer unas vías de cooperación europea sobre el futuro de los bosques que implique también a los países que, como Rusia, no están en el seno de la UE y disponen de grandes masas forestales.
Los expertos debaten en La Granja sobre cómo hacer frente al cambio climático y su impacto en las masas forestales, algo que para la ministra española ya se esta dejando notar más al norte de la cuenca mediterránea, donde se está produciendo un incremento de los incendios forestales, una «lacra» hasta ahora casi exclusiva de los países situados al sur de Europa.
Yendo incluso más lejos, uno de los retos de los expertos es definir el papel de los bosques como mitigadores del citado cambio climático, como renovadores de la atmósfera, de la que consumen el contaminante CO2 para transformarlo en oxigeno, por un lado, o mediante el empleo de su biomasa en la generación de energía, de la que entre un 40% y un 50% está sin aprovechar, por otro.
El Libro Verde apunta que si se alcanza el objetivo del 20% de cuota para las energías renovables previsto en el paquete de energía y clima de la UE, podría aumentarse la demanda total de biomasa de la agricultura y los bosques. También señala que hay bienes y servicios no madereros que, en algunas regiones europeas, proporcionan más ingresos que los que se obtienen por la venta de madera, tales como la protección de la biodiversidad, los usos recreativos, la fijación de carbono y los servicios de protección de las cuencas hidrográficas.
La provincia de Segovia cuenta con 329.000 hectáreas forestales.
Fuente: EP, Norte de Castilla
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