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La crisis está paralizando muchos proyectos que se habían puesto en marcha o que se encontraban en puertas de ser iniciados. Una de las mayores apuestas de las Administraciones públicas para la diversificación económica en la provincia, la generación de empleo y el descenso de la contaminación, como son las energías alternativas, tampoco son ajenas a estos recortes. El sector ha levantado el hacha de guerra contra una decisión que consideran «sin margen de reacción». Las empresas hablan de una «drástica reducción de incentivos que ha sufrido el sector de la biomasa en Andalucía en chimeneas y estufas de pellets y leña».
La Consejería de Innovación puso en marcha hace una año el Programa de Incentivos para el Desarrollo Energético Sostenible, que estaría en vigor durante el periodo 2009-2014. En esta orden se recogen las diferentes subvenciones que perciben los usuarios que elijan sistemas de energía limpios con el medio ambiente, como la biomasa, la solar o la eólica. Y es precisamente en la referente a la biomasa la que ha sufrido una restricción en las ayudas. Hasta ahora, las estufas y chimeneas de pellets y leña percibían una subvención del 60%, que era aplicado directamente por la empresa al cliente. Después, los instaladores recibían el incentivo una vez que se hubiera justificado el trabajo realizado. Pero a partir de ahora, sólo se recibirán ayudas por el equipo, pero no por el IVA, los accesorios complementarios ni la instalación.
Intecsolar Energías Alternativas, ubicada en Torredelcampo, es una de las afectadas por estos cambios. «El problema -apunta Micaela Rodríguez, una de las gerentes de esta firma jienense- es que la modificación se ha producido de un día para otro». Asegura que todas las empresas homologadas para la instalaciones y tramitación de las ayudas recibieron en e-mail a finales de marzo en el que la Agencia Andaluza de la Energía les anunciaba el descenso en los incentivos, decisión que entraría en vigor el mismo día de envío de los correos electrónicos. «No nos ha dado tiempo a reaccionar».
Para ellos, han pitado el final a mitad del partido. «Hay clientes a los que ya se le habían entregado presupuestos teniendo en cuenta los incentivos anteriores o incluso algunos que habían adelantado una parte del pago», explica Micaela . «Ahora, hay que explicarles que han cambiado las reglas del juego, cuando además las empresas hemos invertido de forma importante en los últimos años en innovación, salarios y maquinaria», añade. De hecho, no hay más que ver laproliferación de este tipo de empresas en Jaén en los últimos años. Aún así, Rodríguez admite que «siguen existiendo subvenciones muy jugosas de las que el cliente se puede beneficiar, aunque existe miedo de que haya consumidores que se echen atrás».
Por ahora, la reducción de las ayudas se aplica sólo a los sistemas simplificados, es decir, aquellos en los que es la empresa la que cobra la subvención, ya que la ha aplicado anteriormente al cliente. Sin embargo, no saben qué ocurrirá en el modelo ordinario, que es aquel mediante el cual el usuario percibe el incentivo. Además, el sector teme que dicha reducción pueda afectar a otras áreas como la solar térmica. Ante los que consideran una «situación preocupante», las empresas acreditadas han decidido crear la Asociación Andaluza de la Biomasa y de la Energía Solar Térmica (ABISOL).
La Asociación tiene como objeto representar, gestionar, defender y promover los intereses económicos y sociales de sus miembros, integrando a los empresarios, empresas e instituciones que, en cualquier forma jurídica, intervienen o tienen previsto intervenir en la actividad de las instalaciones térmicas producidas con energías renovables. Da cabida a toda empresa instaladora, distribuidora o fabricante de equipos de solar térmica, calderas y estufas de pellets, chimeneas tecnológicas, así como a las empresas relacionadas con el cultivo energético, y a la fabricación y distribución de pellets. En estos momentos, se encuentran en proceso de aprobación de sus estatutos para poder comenzar a trabajar.
Incentivos de la Consejería
Innovación anunció el año pasado que ampliaba hasta el 70% los incentivos para que los ciudadanos incorporasen instalaciones de energías renovables en sus hogares entre 2009 y 2014. La Consejería destina a este programa un presupuesto de 480 millones de euros para el desarrollo de proyectos que fomenten el ahorro y la eficiencia energética en la comunidad.
Los dos programas anteriores de incentivos puestos en marcha por la Consejería desde 2005 han apoyado el desarrollo de 22.304 proyectos de empresas y ciudadanos, con una inversión de 1.207 millones de euros. Estas iniciativas, presentadas en un 88% por ciudadanos para instalaciones o equipos de energías renovables y medidas de ahorro, recibieron 124,5 millones de euros.
De los 19.620 proyectos para ciudadanos que recibieron apoyo, 14.466 fueron para obtener agua caliente a través de energía solar térmica; 2.958 para calefacción mediante biomasa; 1.669 para electricidad a través con energía solar fotovoltaica en zonas aisladas; 317 para adquirir un vehículo híbrido; 110 para medidas de ahorro energético en viviendas y 100 para electricidad con la energía eólica.
Fuente: Ideal
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