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La vicepresidenta primera de la Junta y consejera de Medio Ambiente, María Jesús Ruiz, presentó ayer en San Cristóbal de Entreviñas el plan regional para impulsar la producción de madera de chopo, que se incrementará en 5.000 hectáreas más hasta el 2013.
Con un ritmo de plantación de mil hectáreas anuales, la intención de la Administración regional es que en veinte años se duplique la superficie y se multiplique por tres la producción, que ahora mismo es de 400.000 metros cúbicos de madera de chopo, hasta alcanzar los 1,4 millones.
«Tenemos las condiciones apropiadas para ello, las vegas de los ríos son buenas para el cultivo de chopo y tenemos otras superficies en la comunidad susceptibles de acoger este tipo de plantación», destacó la consejera. En la actualidad, a este cultivo se destinan en la región 75.000 hectáreas, la mayoría en Zamora, León, Palencia y Burgos.
56 convenios ha firmado hasta la fecha la Junta con entidades públicas y 11 más con propietarios privados para dedicar a este cultivo 1.125 nuevas hectáreas al chopo este año, de manera que sigue la pauta marcada hace dos, con la previsión de incrementar el cultivo a una media de 1.000 hectáreas por año. A subasta se ha sacado madera por valor de 650.000 euros.
Creación de empleo
«Supone un alto valor añadido en Castilla y León, con capacidades de producción y también de exportación», señaló María Jesús Ruiz, quien insistió en que el cultivo, que tiene «una gran capacidad de generar empleo», se puede incrementar mucho más en la región, y que será la Junta quien lo impulse, una vez que la Confederación Hidrográfica «abandonó la iniciativa hace ahora cuatro años».
Destacó también que desde el punto de vista ambiental, el cultivo del chopo contribuye a mantener la biodiversidad, «porque tiene una capacidad de absorción de CO2 importante, de entre 10 y 12 toneladas cada tonelada de madera, con lo que su contribución a cumplir los objetivos del Protocolo de Kioto es importante». Además, es un cultivo «que fija la población, porque la plantación y el resto de tareas se encargan a personal del medio rural. Además, genera recursos importantes para los ayuntamientos, de manera que tiene ventajas ecológicas, económicas y de empleo, además de contribuir a la transformación'.
Según la consejera, es el propio sector transformador de madera el que demanda una mayor producción, «ya que en la actualidad tenemos que importar madera. Es una iniciativa importante, en la que contamos con la mesa intersectorial de la madera, en el que está todo el sector representado».
Actualmente, el 70% de la superficie dedicada a este cultivo es propiedad privada, mientras que hace años era al contrario, la mayor parte era superficie pública.
El nuevo programa contempla además otra vertiente ambiental: la aplicación de ciclos más cortos, de tres años, para la producción de biomasa. «El valor añadido de todo ello hace que sea de 60 euros por metro cúbico, lo que garantiza unos fondos importantes tanto para los particulares como para las entidades públicas. A ello hay que añadir el valor ecológico en sí, como evitar la erosión del terreno y aportar la necesaria materia prima para las fábricas».
María Jesús Ruiz visitó en San Cristóbal de Entreviñas una de tres fincas de propiedad municipal donde ya se ha completado todo el proceso de plantación, que ha cubierto una superficie de 26 hectáreas en esta localidad, donde recientemente se ha adjudicado la madera de otras 29 hectáreas, tras quince años desde su plantación. Ello ha supuestp un beneficio de 650.000 euros, que se reparten a partes iguales Ayuntamiento y Junta.
Puntera en Europa
Después, la consejera se desplazó a Valencia de Don Juan (León), donde recorrió las instalaciones de Garnica Plywood, punteras en Europa en transformación de madera. La empresa transforma 250.000 metros cúbicos de madera de chopo al año, de los 400.000 de Castilla y León.
«Mantiene a más de 150 trabajadores y tiene mayor capacidad de crecimiento, en empleo y como productora», destacó la consejera, que recordóque antes de su establecimiento, en el 1995, «el 80% de la producción de madera de chopo de Castilla y León se transformaba fuera de la región, en comunidades de Valencia, Murcia y La Rioja».
Ahora, sólo un 30% sale de la comunidad autónoma, lo que supone, dijo, «un gran beneficio social, dada la generación de empleo».
Fuente: El Norte de Castilla
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