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Un vecino de Formentera falleció ayer como consecuencia de las llamas que arrasaron un solar de su propiedad. La Policía Judicial de la Guardia Civil investiga las causas de la muerte, aunque todo apunta a un accidente que habría podido producirse por la mala manipulación de un soplete. El fuego provocó, primero, la alarma de los vecinos, y luego la conmoción, ya que el fallecido era muy conocido y dirigía una veterana empresa de instalaciones eléctricas y fontanería, cuya sede está en Sant Francesc. Todos los medios contra incendios fueron desplegados y lograron controlar las llamas en unas dos horas, pero hasta las ocho de la tarde el fuego no se dio por extinguido.
Un vecino de Formentera, Vicente Ferrer, de 50 años, muy conocido en la isla ya que tenía una empresa de instalaciones eléctricas y de fontanería, falleció ayer pasadas las 13 horas en un bosque de su propiedad que fue pasto de las llamas. La Policía Judicial de la Guardia Civil, se desplazó a primera hora de la tarde para realizar la inspección ocular del escenario y determinar las causas de la muerte que serán completadas con los datos que se extraigan de la autopsia, que se realizará el lunes.
Las llamas aparecieron en un solo punto, concretamente en un terreno de bosque de pinos propiedad del fallecido en donde no hay ninguna vivienda, salvo una cisterna. En cambio, en el entorno existen numerosas casas unifamiliares y apartamentos turísticos que no sufrieron daños, a pesar de la alarma inicial de los vecinos, algunos de los cuales desalojaron sus casas. El fuego se propagó rápidamente debido a la brisa que se levantó en ese momento e incluso pasó al otro lado de la carretera de Portossalè y se llegaron a contar hasta tres focos. En total ardieron 1,92 hectáreas de zona forestal y el incendio no se dio por extinguido hasta las 20 horas, según informó el 112.
El joven vecino del terreno donde surgió el fuego y que intervino en un primer momento, relató a este periódico que al oír las llamas se asomó al bosque y pudo ver cómo una furgoneta blanca, marca Renault Kangoo, estaba rodeada por el fuego. Decidió entonces mover el vehículo hasta un claro para evitar que ardiera y se percató de la presencia de un cuerpo sin vida y, con la ayuda de otro vecino, lo movieron del lugar unos 30 metros para apartarlo de las llamas. Lo que más llamó la atención es que en el punto donde se inició el fuego había un soplete, utilizado normalmente por los profesionales de la fontanería, para calentar y soldar tubos. Según su testimonio también cogió este producto y lo alejó de la zona en llamas.
Inmediatamente, se movilizaron todos los medios contra incendios terrestres: bomberos, brigadas de forestales, Guardia Civil, Policía Local, Protección Civil y numerosos vecinos de las casas vecinas que con palas y ramas hicieron lo posible para que las llamas no llegaran a afectar a sus viviendas. Media hora después ya sobrevolaba la zona un primer helicóptero contra incendios y una avioneta, con base en el aeropuerto de Ibiza. La actuación del primer aparato fue decisiva ya que gracias a sus múltiples descargar de agua pudo controlar desde el aire el perímetro del fuego. Un poco más tarde apareció un segundo helicóptero con una brigada de agentes forestales que se desplazó desde Palma y que terminó por controlar el fuego.
La Guardia Civil y la Policía Local cortaron la carretera y varios caminos. También se desplazaron hasta la zona las autoridades de la isla. El 112 movilizó a un psicólogo que, junto al socio del negocio del fallecido, fue el encargado de dar la noticia a la mujer de Vicente Ferrer.
Fuente: Diario de Ibiza
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