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Seprona y Bripas en busca del piromano que causó un incendio en el bosque de Muniellos |
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Miércoles, 01 de Septiembre de 2010 00:00 |
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El fuego desatado en la reserva natural de Muniellos fue provocado. Así lo sugieren los indicios sobre los que está trabajando la Brigada de Investigación de Incendios Forestales (BRIPAS). Las pesquisas cuentan también con los agentes de la Guardia Civil vinculados al Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona).
La búsqueda de los posibles culpables se inició ayer mientras los helicópteros continuaban descargando agua sobre las 35 hectáreas arrasadas. Aunque el fuego se dio por extinguido a primera hora de la mañana, era necesario mantener húmeda la zona para evitar que las raíces y los tocones puedan reavivar el foco. Se trata del tercer incendio que se registra en la zona en seis años y sus efectos tardarán tiempo en mitigarse. En las tareas de extinción han trabajado 69 profesionales, «todos ellos con un nivel de coordinación y rapidez que hay que aplaudir», subrayó el director general de Política Forestal, Joaquín Arce.
El Principado pudo ayer a las 10.53 horas desactivar el Plan de Emergencias de Protección Civil. Eso sí, durante los próximos días reforzará la vigilancia en los montes del Occidente «ante el alto riesgo que hay de que se reproduzcan los fuegos», advierte Arce. Se ha decretado el nivel 4 (de un máximo de 5) en los concejos de Grandas de Salime, Cangas del Narcea y Vegadeo. El dispositivo de control contará con vehículos terrestres y aéreos.
Se calcula que tres de cada cuatro fuegos intencionados en Asturias tienen detrás un afán ganadero. Para combatir esta lacra, el Principado propondrá antes de que acabe el año una nueva regulación según la cual, en cuanto se anota un incendio, la superficie arrasada queda automáticamente vetada para el pastoreo. Hasta ahora, la Administración debe iniciar un complicado trámite para lograr ese cerco.
Fuego controlado
En León anoche se dio por controlado el incendio que amenazaba al Parque Nacional de Picos de Europa. El fuego se inició el viernes en Boca de Huérgano, se dio por controlado el domingo, pero posteriormente el viento reavivó las llamas. Al final, han sido 130 las hectáreas calcinadas en las inmediaciones de la reserva ecológica.
En las labores de extinción de este fuego y otro localizado en Riaño se empleó un hidroavión que el domingo por la tarde tuvo un accidente y terminó en el pantano de Riaño. El piloto resultó ileso y pudo alcanzar a nado la orilla. Las corrientes empezaron ayer a hundir el aparato.
Fuente: El Comercio Digital
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