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La fatalidad quiso que E.P., un joven de nacionalidad rumana y vecino de Villabona, perdiera ayer la vida en Leitza cuando trabajaba en un pinar, en labores forestales. El accidente se produjo en torno a las 9.50 horas, cuando el operario, perteneciente a la empresa Arrospide S.L, dedicada a la explotación maderera, se encontraba en un bosque próximo a la carretera NA-4150, que une Leitza con Goizueta y Hernani, en el paraje conocido como Leitzalarrea.
Al parecer, el joven recibió en la cabeza el impacto de un gancho, sujeto al extremo de uno de los cables de la máquina con la que se trasladan los troncos.
La Agencia Navarra de Emergencias movilizó a un equipo médico de Leitza, así como a un grupo de bomberos voluntarios de la localidad y de Goizueta, además de a dos helicópteros, uno de ellos con miembros del Grupo Especial de Rescate e Intervención en Montaña (Greim) de la Guardia Civil y otro con el equipo médico. Sin embargo, cuando los efectivos de salvamento llegaron, el joven ya había fallecido, por lo que el personal sanitario sólo pudo certificar la muerte del operario. El cadáver fue evacuado en uno de los helicópteros.
El trabajador fallecido, de 28 años de edad, residía en Villabona, desde que llegó procedente de Rumania. Los padres del joven se habían trasladado recientemente a Villabona, si bien antes residieron en Tolosaldea.
Testigos de la operación de rescate relataron que la víctima había tenido «muy mala suerte, porque la pieza que se ha soltado le ha dado de pleno en la cara. Llevaba el casco puesto, tal como es preceptivo, pero el impacto ha sido tal que no se ha podido hacer nada. Ha sido un fatídico accidente», señalaron. La noticia causó consternación en Leitza, localidad que se prepara para vivir los carnavales. Durante la mañana de ayer no se hablaba de otra cosa.
El movimiento de varios vehículos todoterreno de la Policía Foral y el vuelo de los helicópteros advertían ya de la gravedad de lo sucedido. A ellos se unían los bomberos voluntarios de Leitza que se encargaron de trasladar a los médicos que se habían desplazado desde el centro de salud de la localidad y que no podían llegar al lugar del siniestro, de difícil acceso. El barro, el mal estado de las pistas y las propias características del terreno hicieron imposible que llegaran a su destino, una zona boscosa con grandes pendientes. Finalmente, fueron los facultativos de Goizueta los que accedieron al lugar.
La evacuación del cadáver resultó igualmente dificultosa incluso para el helicóptero. La orografía y la altura de los árboles entorpecieron la aproximación del aparato. Finalmente, después de varios intentos lograron rescatar el cuerpo que fue trasladado al helipuerto de Lei-tza donde aguardaba el juez que ordenó su traslado a Pamplona.
Condenas sindicales
El sindicato ELA denunció el accidente y señaló que, a su entender, se podía haber prevenido.
«Lamentablemente, situaciones como la ocurrida son el resultado de la inadecuación de los procedimientos de trabajo, el incumplimiento de las normas de seguridad y salud, los ritmos de trabajo... En definitiva situaciones que se pueden prevenir», dijo el sindicato en un comunicado. No obstante, consideró que «se ve claramente la falta de voluntad política de la administración para poner soluciones efectivas a este problema».
Por su parte, UGT atribuyó lo sucedido a «las malas condiciones de trabajo que sufren los trabajadores». Estos accidentes, señaló en un comunicado, se deben al incumplimiento de la normativa de prevención de riesgos laborales, la falta de planificación de las medidas preventivas, la carencia de formación e información, horas «excesivas» en la jornada laboral, destajos, alto ritmo y «descoordinación» entre empresas que realizan su actividad en un mismo centro de trabajo, así como entre las empresas subcontratadas y la principal.
Diario Vasco
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