Misión posible: casos prácticos de colaboración universidad – empresa en Castilla y León es el título del libro que se presentará el martes, en Valladolid, y que recoge este proyecto en el que la UCAV lleva trabajando desde el año 2008, con el fin de buscar una “innovación importante” para la mejora de la trufa.
El proyecto, según se ha comunicado desde la universidad, abre la posibilidad de patentar y comercializar el sistema de trampeo dentro del sector trufero en España y en Europa, para lo que se está desarrollando esta iniciativa junto con la empresa Arotz, propietaria de una planta de producción de trufa negra en la provincia de Soria.
Métodos ecológicos
El sistema de control propuesto por el equipo investigador, formado por cuatro personas de la UCAV y de Arotz, se basa sobre el trampeo masivo de la explotación micológica, un método “totalmente ecológico, muy selectivo y con un coste asumible por la empresa”.
Se da la circunstancia de que la trufa es un producto delicatessen cuyo precio oscila entre los 200 y los 850 euros el kilo.
En la actualidad, la producción de trufa tiene dos orígenes diferenciados: la extracción de zonas naturales y las plantaciones truferas.
Precisamente, la mayor plantación del mundo dedicada al cultivo natural de la trufa negra está ubicada en la provincia de Soria, donde Arotz cuenta con una fábrica de 31.000 metros cuadrados y una finca con 600 hectáreas destinadas a la producción de trufas negras y otras setas para mercados de Europa, Estados Unidos y Japón.
Este tipo de cultivos, sin embargo, no es ajeno a problemas como las plagas, por lo que se ha recurrido a expertos de la Universidad Católica de Ávila para desarrollar este proyecto que, ya en julio de 2009, logró presentar y registrar un modelo de utilidad para su uso comercial.
Escarabajos
Uno de los principales factores limitantes para la producción de trufa cultivada lo constituyen los insectos micófagos, en especial los escarabajos leiódidos.
En las áreas truferas, la fauna del suelo presenta una elevada actividad biológica y en la entomofauna sobresalen algunas especies con un sentido olfativo “muy desarrollado” que les permite localizar y realizar la puesta en la trufa y cuyas larvas pueden producir considerables daños a los productores.
En este grupo de parásitos de la trufa destacan los pequeños escarabajos denominados Leiodes cinnamomeus.
“A pesar de la importancia como plaga de Leiodes cinnamomeus, en ninguna zona productora de trufa negra se aplican técnicas de control con fundamento científico-técnico”, ha señalado Guillermo Pérez, profesor del Departamento Agroforestal y Ambiental de la UCAV, de manera que, en ocasiones, se emplean tratamientos insecticidas para combatir a este escarabajo.
Sin embargo, la experiencia de este investigador le ha llevado a desechar el control químico y apostar por otras soluciones. “La incorporación de un sistema biotécnico de control, que aúna un tipo de trampa inédito con uno o varios semioquímicos para la atracción de los insectos, constituye una innovación importante para la mejora de la trufa”, ha explicado.
Se trata de sustancias químicas producidas por seres vivos que modifican la conducta de otros seres vivos, por lo que permiten el control de plagas sin el uso de productos contaminantes y garantizan, por tanto, “la puesta en el mercado de un producto con mayor valor añadido, al no presentar daños las trufas”, ha indicado.
Primeros resultados
En la actualidad, la implantación del trampeo masivo a gran escala se está realizando en todas las zonas productoras de la finca de Arotz (aproximadamente 400 hectáreas).
Paralelamente, se están realizando ensayos para detectar feromonas, tanto en campo como en laboratorio, con el fin de mejorar la capacidad de atracción de las trampas.
Así, las previsiones de reducción de la plaga con trampeo masivo son optimistas, teniendo en cuenta el elevado número de insectos capturados con estas trampas hasta el momento.
Es más, a raíz de esta colaboración, Arotz ha comenzado el desarrollo de su propio departamento de I+D, por lo que los investigadores han diseñado, recientemente, una ‘trampa comercial’ que ya ha sustituido a la casera que se venía utilizando en la finca.
Esta trampa ya ha sido presentada como modelo de utilidad en julio de 2009 y registrada para su uso comercial.
Aviladigital