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Ecologistas y comunidades de montes vecinales han acusado a la Xunta de querer privatizar los montes comunales de Galicia y han exigido la elaboración de un nuevo Plan Forestal que respete y haga sostenibles los bosques multifuncionales.
Por su parte, el conselleiro de Medio Rural, Samuel Juárez, participó hoy en un acto de plantación de árboles en el Monte Pedroso de Santiago, dónde aseguró que la Xunta está trabajando «a favor de la gestión del monte y de su sostenimiento».
Juárez también se refirió a la apuesta del Gobierno por combinar el carácter ambiental y productivo de los recursos forestales con la búsqueda de la rentabilidad económica.
El secretario ejecutivo de Adega, Fins Eirexas, explicó a Efe que el Plan Forestal gallego, vigente desde 1993, es anterior a la Red Natura, al Marco del Agua y a todos los planes elaborados en la Unión Europea, por lo que exigió un nuevo Plan que deje de lado la filosofía de «producir, producir y producir».
En este sentido, argumentó que es necesario respetar la diversidad y entender los bosques como espacios multifuncionales en los que se pueden combinar distintos cometidos relacionados con los sectores de la agricultura, la ganadería y el medio ambiente.
Adega y Amigos da Terra, entre otras organizaciones, son firmantes de un manifiesto elaborado por asociaciones ecologistas de la Península Ibérica con motivo del Día Forestal Mundial y en el marco del Año Internacional de los Bosques, que se centra en el problema de las plantaciones de eucaliptos.
Eirexas apuntó que el 28 por ciento de los montes gallegos están ocupados por eucaliptos, lo que supone un total de 396.000 hectáreas, más de la mitad de las 760.000 del conjunto del Estado.
Por ello, las organizaciones ecologistas de Galicia recomiendan a la Xunta que dé «un giro a sus políticas forestales» y que impulse actuaciones para limitar la ocupación de eucaliptos en base a criterios científico-técnicos, «porque ya están presentes en hábitats protegidos como las Fragas do Eume», aclaró Eirexas.
Asimismo, piden respetar la planificación forestal, prohibir plantaciones en espacios protegidos y no usar el eucalipto como solución ante el cambio climático con argumentos relacionados con su rápido crecimiento.
Por otra parte, Eirexas lamentó que los bosques entendidos como comunidad natural «están en regresión en Galicia», ya que actualmente «casi todos son plantaciones».
Los ecologistas sugieren a la Xunta que aumente la superficie de monte público para favorecer la conservación y que refuerce la presencia del monte comunal como garantía del sostenimiento.
El secretario ejecutivo de Adega advirtió de que la Xunta está elaborando una ley que permitirá la entrada de la iniciativa privada en los montes comunales a partir de la participación de accionistas.
En este contexto, presidente de la Organización Gallega de Comunidades de Montes Vecinales de Mancomún (Orgaccmm), Xosé Alfredo Pereira, concordó con la sospecha de Eirexas y añadió, en declaraciones a Efe, que, con la nueva ley, la Xunta dotará a los montes de personalidad jurídica y los convertirá en sociedades mercantiles para que puedan ser comprados y vendidos.
Además, argumentó que los montes dejarán de ser un bien común y que las condiciones para ser vecinos comuneros se modificarán.
Pereira denunció un «intento serio» por parte de la Xunta de Galicia de privatizar los montes y de primar intereses económicos y especulativos.
Tras la plantación de árboles en el compostelano monte de O Pedroso, el conselleiro argumentó que «el monte gallego es paisaje y patrimonio natural», pero que también «representa actividad empresarial y puestos de trabajo que contribuyen a la fijación de la población en el rural».
La Xunta, además, recordó en un comunicado con motivo de la celebración de hoy que la actividad forestal en Galicia suministra casi 200 millones de euros al año a más de 600.000 propietarios particulares y a casi 3.000 comunidades de montes.
EFE
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