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España contribuye a elaborar el primer mapa fitoclimático de Tierra del Fuego |
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Jueves, 31 de Marzo de 2011 00:00 |
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La región española de Castilla y León ha contribuido a la elaboración del primer mapa fitoclimático de una parte de la zona argentina de Tierra del Fuego, que pone en relación la vegetación con el clima.
La revista científica Forest Systems del Instituto Nacional de Investigaciones Agrarias (INIA) ha publicado el trabajo que lleva por título "Caracterización y cartografía fitoclimáticas del bosque nativo subantártico en la Isla Grande de Tierra del Fuego (Patagonia, Argentina)".
El estudio incluye el primer mapa fitoclimático desarrollado para Tierra del Fuego, informó hoy la Asociación de Forestales de España (PROFOR).
Profesionales forestales del Gobierno regional de Castilla y León y de la Dirección de Bosques de Tierra del Fuego han elaborado el trabajo como parte del Plan Forestal Regional Patagónico promovido por la Secretaría de Ambiente de Argentina.
El Plan incluye el desarrollo de un modelo fitoclimático para la Patagonia, "empezando por la provincia más meridional, Tierra del Fuego, y en base a la experiencia con este tipo de instrumentos existente en Castilla y León", destaca PROFOR en un comunicado.
Los modelos fitoclimáticos pretenden simular numéricamente las relaciones entre el clima y la vegetación de cada zona, para entre otras aplicaciones ajustar la restauración de zonas degradadas a las especies más adecuadas.
Además, contribuyen a prever la evolución de ecosistemas forestales, facilitando la toma de decisiones "ante las incertidumbres derivadas del cambio climático", subraya la Asociación.
La cartografía elaborada para Tierra del Fuego y el software desarrollado para la utilización de modelos fitoclimáticos "se convertirán en un instrumento elemental en la mejora de la gestión de los ecosistemas forestales fueguinos", añade.
Además, el trabajo llevado a cabo ha puesto de manifiesto la gran singularidad climática de los bosques de esta región, que viven en condiciones de gran dureza, con grandes fríos invernales, más intensos que los del Hemisferio Norte a una latitud similar.
Sin embargo, la fuerte influencia de corrientes oceánicas hace que la oscilación térmica sea llamativamente baja y origina unos bosques que, según PROFOR, "han desarrollado estrategias de adaptación muy diferentes a las de los bosques boreales europeos, que están dominados por coníferas en lugar de frondosas".
EFE
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