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Dos técnicos de la Fundación Empresa Universidade Galega (Feuga) presentaron ayer en la sede del GDR Terras do Deza las Sociedades de Fomento Forestal (Sofor), unas nuevas figuras jurídicas con las que se pretende activar la gestión privada de los montes. Durante casi dos horas, Manuel Pardo y Óscar Duro abordaron aspectos de estas sociedades, que marcan una cesión de los terrenos que o bien puede ser indefinida o, como mínimo, de 25 años, para completar así un ciclo forestal. Eso sí, los propietarios de las parcelas nunca perderán su titularidad y, en caso de que quieran venderlas durante ese tiempo, el nuevo dueño también deberá mantener la cesión de la finca.
Las Sofor son sociedades de responsabilidad limitada porque así, en caso de quiebra, sus miembros no tendrán que responder con sus bienes personales –como ocurre con las cooperativas–, sino solo con el capital social que aportaron y que, en conjunto, debe ser de al menos 3.000 euros. El decreto que las regula marca otras cuestiones, como que cada socio particular no debe poseer más de 33% que, en el caso de la administración, fundaciones o asociaciones puede llegar al 49%. La superficie que gestionarán estas entidades solo puede dedicarse a producción forestal, ya sean frutos, madera, hongos o plantas aromáticas.
En este sentido, la extensión que gestionarán las Sofor será, como mínimo, de 15 hectáreas para árboles frutales, 25 para frondosas caducifolias y autóctonas y 50 para otras. Para alcanzar estas superficies, se pueden agrupar hasta tres unidades de superficie, si cada una supone, al menos, el 25% del terreno que se necesita. El decreto contempla, además, una inscripción previa de la Sofor en el Registro Mercantil en cuanto no cumplan todos los requisitos. Sus órganos de gobierno son un consejo de administración –con entre 3 y 7 miembros– y un administrador único, que no cobra por este puesto. Si la Sofor llega a disolverse, los propietarios recuperan el pleno dominio de sus propiedades.
En respuesta a las preguntas de la decena de participantes, los dos técnicos explicaron que una comunidad de montes no puede formar parte de la Sofor porque carece de personalidad jurídica propia y que lo ideal es que los socios aporten prestaciones accesorias como maquinaria. Toda la información puede consultarse en la web de Medio Rural, que hoy realiza la presentación de estas sociedades en A Coruña.
Faro de Vigo
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