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A partir del uno de julio y hasta el 30 de septiembre, 4.390 profesionales trabajarán para defender los bosques de Castilla y León de la amenaza de los incendios forestales, son 303 menos que en la campaña especial del verano de 2010.
La tijera de la austeridad y el ajuste presupuestario ha tocado a esta partida de la consejería de Medio Ambiente pero eso no significa, en palabras de la consejera en funciones, María Jesús Ruiz, que vaya a disminuir la eficacia de este operativo «perfectamente adecuado para dar respuesta a las necesidades de peligro».
En la presentación, Ruiz recordó que el operativo de este año está formado por «muchas más» personas que el que había, por ejemplo, entre 2004 y 2006, ya que las posibilidades económicas de la época de bonanza conllevaron un crecimiento de los efectivos. Ante las críticas de los sindicatos sobre el recorte de personal, la consejera fue tajante: esas denuncias, dijo, «carecen de fundamento» porque «no se ha rescindido ningún contrato» del personal fijo o fijo discontinuo.
En dinero, el recorte supone pasar de los 82 millones de euros de 2010 a los 70 de este, es decir, un recorte que ronda el diez por ciento. En este punto Ruiz recordó que se ha hecho un esfuerzo importante para mantener la lucha contra los incendios teniendo en cuenta que la dirección de Medio Natural, de la que depende este área, ha visto reducido su presupuesto en un 40%.
«Se prevé complicadísimo»
Y ante la pregunta sobre cómo se presenta el verano en cuanto a probabilidad de incendios, la respuesta de la consejera fue tajante: «Siempre se prevé complicadísimo», por eso hizo un llamamiento a la prudencia y la colaboración de la población. No hay que olvidar que el 90 % de los incendios son provocados por el hombre, bien de manera intencionada o fortuita, y eso supone que se podrían evitar.
De ahí que la Junta de Castilla y León haga un esfuerzo especial en la prevención a través de programas de educación, divulgación y del Plan 42 que trabaja, codo con codo, con los habitantes de las zonas en las que más incendios forestales se producen en la comunidad para erradicar prácticas, como la quema de rastrojos, que pueden derivar en incendios forestales. De hecho, dos de cada tres euros, expuso Ruiz, se destinan a la prevención dentro de un operativo que está disponible todo el año y que cubre todo el territorio.
Medios aéreos
El operativo máximo previsto para este año está conformado por 182 puestos y cámaras de vigilancia, son seis menos que en 2010, eso no significa que haya menos vigilancia sino que «se han reorganizado y se ha avanzado gracias a la utilización de nuevas tecnologías»; a ellas se suman 204 autobombas, dos menos que en 2010, 186 cuadrillas, de las que 126 son terrestres (17 menos que el año pasado) y 60 son helitrasportadas (15 menos que en 2010).
En cuanto a medios aéreos, el Ministerio de Medio Ambiente, Rural y Marino aporta cuatro aviones -se han suprimido los tres que puso en marcha la Junta debido a las «restricciones económicas» ya que se considera que los helicópteros son más «versátiles»- y cinco de los 25 helicópteros con los que cuenta el operativo, hay dos helicópteros menos que en 2010.
A partir del próximo 1 de julio, los medios humanos que vigilarán y protegerán las masas forestales de la comunidad autónoma estarán repartidos entre ingenieros (217), agentes forestales, medioambientales y celadores (953), trabajadores fijos y fijos discontinuos y otros (1.341), trabajadores de cuadrillas helitransportadas (444), trabajadores cuadrillas tratamientos selvícolas (1.286) y tripulación de medios aéreos y retenes de maquinaria (149).
Lo que se mantiene igual que en 2010 son los 23 retenes de maquinaria pesada, seis en León y Zamora, dos en Ávila, Burgos, Palencia, Salamanca y Soria y uno en Segovia. En Valladolid, recordó la consejera, no ha tenido nunca retenes de este tipo ya que «es más efectivo actuar con tractores agrícolas».
Balance de 2011
Hasta el 31 de mayo, en Castilla y León se habían producido 663 incendios, ligeramente por debajo de la media de los últimos diez años que se sitúa en 715 y se habían quemado 357 hectáreas arboladas, 500 menos que la medida de la década. En el balance de lo que llevamos de año, la consejera hizo especial hincapié en que ha descendido a la mitad, un 50%, el número de conatos de incendios y eso, aseguró, se debe al buen funcionamiento del operativo que se adapta, cada semana, en función del riesgo de cada zona.
Desgraciadamente, la mano del hombre está detrás de la mayoría de los fuegos, más del 90% los causa la mano del hombre, bien intencionadamente (49%) o bien por negligencias o accidentes (40%), el resto lo producen los rayos (7%), tienen un origen desconocido (3%) o son incendios que se reproducen en un 1% de los casos.
Norte de Castilla
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