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El sector acusa a FSC de exigir a la madera gallega más calidad que a la foránea |
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Miércoles, 29 de Junio de 2011 00:00 |
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Monte-Industria denuncia que las exigencias de FSC (Forest Stewardship Council) para certificar la calidad y sostenibilidad de la madera gallega son superiores a los estándares existentes en otros países, lo que dificulta el acceso de la materia prima autóctona al sello de calidad y en consecuencia "restando competitividad" a la materia prima de Galicia en el mercado global de la madera.
De hecho, según los datos que maneja la organización de productores y transformadores de la madera, "a pesar de que en Galicia se hacen la mitad de las cortas de toda España, a día de hoy sólo Norfor, del grupo Ence, tiene superficie certificada FSC y se están llevando a cabo pruebas sonre un pequeño grupo de montes de grandes propietarios".
Fuentes de la asociación sostienen que FSC-España "adolece de falta de comprension de la realidad forestal de Galicia, de entendimiento de la figura de los montes vecinales, a los que equipara con empresas" lo que está pervirtiendo el mercado local, al ser más fácil obtener madera con sello de calidad procedente de países como Rusia, China, Congo, Brasil, Portugal o Suecia.
Recuerda Monte-Industria, haciéndose eco de las quejas de los silvicultores de nuestra comunidad, que uno de las variables fundamentales para obtener la certificación de FSC es dar oportunidades de empleo a los habitantes de la zona y que la transformación de los productos forestales se haga a nivel local.
Más problemas
La situación se ha complicado más, añaden los madereros gallegos, al haberse incrementado las cuotas "hasta un 1000%" para solicitar el sello de calidad, máxime teniendo en cuenta que el minifundismo es una de las características definitorias de la propiedad en Galicia.
La superficie de monte en la comunidad autónoma ocupa más de dos millones de hectáreas, de las que un 98% están en manos de 600.000 propietarios forestales y 2.800 comunidades de montes. Es esta fragmentación de la propiedad lo que, en opinión de Monte-Industria, FSC no alcanza a entender.
El Faro de Vigo
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