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El incendio que se produjo el martes en el recinto en que Ence apilaba 40.000 toneladas de biomasa sigue activo. Sofocar la combustión incandescente que afecta a este tipo de materiales es misión imposible y no cabe otro remedio que mantener controlada el área afectada y esperar a que se apague por sí solo.
El retén de Bomberos de Huelva que todavía realizaba labores de refresco en la zona se retiraba a primera hora de la mañana de ayer. El trabajo restante ha quedado en manos de los efectivos de la brigada de Emergencias de Ence.
Por contra, entre las suministradoras y de aprovechamientos forestales de Huelva y la empresa papelera se reaviva el fuego de la discordia. Unos y otra hablan de mecanismos de presión "legítimos e ilegítimos" contra el enemigo, pese a que vienen siendo compañeros de viaje empresarial desde hace más de cuatro decenios.
En la raíz del conflicto se sitúa la subida de precios propuesta por Ence a los intermediarios. Según ha podido averiguar este diario, mientras que la compañía abonaba en 2010 a los madereros 38 euros por tonelada de materia prima -concretamente, madera blanca-, en el primer trimestre de este año había rebajado en 5 euros el valor de cada mil kilos (33 euros, un 13,1% menos), mientras que su propuesta para el trimestre en curso apenas es de 31,60 euros la tonelada.
Por tanto, en sólo un semestre esto supone para las empresas proveedoras una devaluación del precio de la madera blanca del 16,8%, por el que se ven abocadas a percibir 6,4 euros menos por tonelada que en diciembre. Para el global de materia prima suministrada (madera blanca, negra y roja), la desvalorización en la primera mitad del año alcanza el 12%, según los proveedores.
La factoría de celulosa se aferra, no obstante, al devenir de 2011 para estimar la rebaja: la diferencia entre el primer y el segundo trimestre es sólo de 1,4 euros, un 4,2% menos.
En medio de este caldeado panorama -cuya chispa adecuada estuvo en la "sospecha" de Ence de que las madereras pudieran tener algo que ver en el incendio del martes, rompiendo con las negociaciones y con denuncia por amenazas incluida-, el sector forestal se echó en la mañana de ayer a la calle para protestar contra la política de precios de la compañía. A las 9:00, unas 250 personas se concentraban ante la sede de la Delegación del Gobierno de la Junta de Andalucía en Huelva para iniciar un recorrido que desembocó horas más tarde en la puerta del complejo industrial de Ence aledaño a San Juan del Puerto. Entre ellos, empresarios y trabajadores de las nueve sociedades intermediarias afectadas por la guerra de la madera, pero también otros de empresas auxiliares y de transportes.
Con el pacifismo por bandera y lemas contra la empresa papelera en las pancartas, comenzó la caminata de los madereros al ritmo del rugido feroz de las motosierras hasta el Nuevo Colombino, donde subieron a los vehículos que les estaban esperando. Según las estimaciones de la Policía Local de Huelva, un centenar de turismos y cincuenta camiones pusieron rumbo -primero por la H-30, luego por la A-5000- hacia la factoría.
Una vez allí, donde arribaron hacia las 12:15, esperaron "una llamada de la compañía" que nunca llegó. Media hora después, el portavoz de los madereros onubenses, Juan Ángel Rivera, leyó un manifiesto en el que se acusó a Ence "de retener y anular los pagos por suministros y servicios que han prestado nuestras empresas durante los últimos meses por la rebaja de precios" como herramienta de presión. Según manifestó Rivera a este periódico, "los grandes perjudicados por el incendio somos nosotros", en una clara alusión a la ruptura -tras el incendio- del acuerdo propuesto el 1 de julio, que a mediodía del martes estaba a punto de firmarse y por el que ambas partes aceptaban mantener los precios durante los próximos dos meses, tiempo en que se evaluarían los mecanismos para reducir costes de los aprovechamientos, atendiendo a criterios de "rentabilidad para nuestras empresas y la compañía".
En el manifiesto, los proveedores de Ence acusaron a la papelera de querer "monopolizar" el sector, "ya que se nos viene advirtiendo de que no va a adquirir madera que no provenga de sus propios montes o cortas, lo que imposibilitará nuestras relaciones comerciales con los propietarios de montes y las administraciones públicas, pasando a ser el Grupo Ence el único titular de los derechos de aprovechamiento de la madera que ha de entrar en fábrica". Finalmente, reiteraron su desvinculación del incendio e instaron a la dirección de la factoría a "desistir de las infundadas denuncias interpuestas".
Ence, por su parte, rechazó tajantemente las "prácticas mafiosas" de los intermediarios, asegurando que "tres empresas están amenazando a los demás suministradores, sus empleados, sus contratas, a los transportistas, a los madereros portugueses y todo ello con un único fin: obligarnos a aceptar sus condiciones de precio no competitivas". La papelera recordó además que la huelga es un derecho constitucional "de los trabajadores y no de las empresas".
Ence subrayó que uno de los tres intermediarios a los que se refiere la "amenazó el martes por la mañana (textualmente, alertó sobre que "podrían surgir problemas en vuestro patrimonio ahora que estamos en verano"); a las 18:30 se desataban cinco focos de incendio". Anunció que no parará "hasta que la ley caiga sobre los autores físicos o intelectuales de este acto criminal", que ha hecho perder a la empresa casi dos millones de euros.
Con dureza, Ence adujo que no puede "pagar la incompetencia profesional de estos tres mayoristas: no invierten en equipos eficientes ni en formación de su personal y sólo cortan 30 troncos a la hora, cuando en el resto del mundo la media es de 100", un extra que no puede asumir. Asimismo, garantizó la continuidad de la colaboración "con los demás proveedores hoy amenazados y coaccionados".
Finalmente, dejó claro que no se sentará a negociar bajo presiones ni coacciones: lo hará "con cada uno" de sus suministradores, "cuando se hayan reanudado los trabajos de corta en su patrimonio o en las plantaciones bajo su gestión, y se hayan suprimido las amenazas a transportistas y otros suministradores".
Huelva Información
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