21 de Marzo Día internacional de los bosques

Así es, Mientras en los países “EN DESARROLLO” desaparecen a diario hectáreas completas de bosques de manera indiscriminada, en países como España, Grecia e Italia la tendencia es al contrario.

Los bosques van en franco aumento gracias a los esfuerzos sostenidos de gobiernos y organizaciones que han comprendido la importancia de la reforestación.

Los bosques crecen en países desarrollados

En su libro “el mito del desarrollo” De Rivero nos encara con la cruda realidad. Los llamados países en desarrollo van, más bien, en atraso. Y el uso y abuso de los recursos naturales constituye una característica clara, que incluso puede usarse como indicador de subdesarrollo.

Mientras los países desarrollados están cada día más conscientes de que la sostenibilidad es la meta que debemos perseguir en todos los modelos productivos del mundo, los bosques tanto de América del Sur como los del Sudeste de Asia están disminuyendo a una tasa alarmante.

Las regiones tropicales son las que más se han visto devastadas con mayor severidad por la tala de los bosques. Alrededor de siete millones de hectáreas anuales son las que se pierden en estos países. La necesidad de cultivo y tener más tierras agrícolas hace que estos países sean los más devastados.

En cambio, en varios países europeos está ocurriendo todo lo contrario:

La concientización ha hecho que, tanto como ciudadanos, entes gubernamentales y medioambientales tomen cartas en el asunto, logrando así que el porcentaje de sus superficies haya ido en aumento desde la década de 1990. Esto no solo beneficia la especia humana, sino también a un gran número de especies animales que viven de estos bosques, y que nos brindan sus “servicios” a cambio.

Ejemplos dignos de imitar

En términos de estadísticas, Finlandia con un porcentaje de 83% de bosques sanos sostenibles es el primer país europeo con clasificación entre los más verdes del mundo. Siendo superado solo por pequeñas islas tropicales en el Caribe.

Ahora bien, tanto Grecia como Italia no se quedan atrás. Estos países europeos también han tenido buenas estadísticas en crecimiento forestal, alcanzando niveles muy parejos, sus extensiones cubiertas de bosques alcanzaba un 26% y en la actualidad ha aumentado un 32% todo en el mismo periodo de tiempo.

Los países de Norteamérica también han aumentado su superficie forestal, al igual que Australia en el continente Oceánico. Sin embargo, un dato bastante considerable ha sido el de Irlanda, cuya superficie estaba cubierta en 1992 por un 1% y en la actualidad ese espacio fue superado y su superficie está cubierta por un 11%, pero aun así, el gobierno irlandés se ha comprometido a alcanzar un 18% para el año 2040.

Otro de los países de los que se está teniendo una gran estadística en crecimiento forestal es en España, que desde 1990 su superficie estaba cubierta un 28% de bosques y su crecimiento hasta la actualidad ha sido de un 37%. El Inventario Forestal Nacional de España, corrobora que el aumento de tierras forestales en el país es un hecho. Estos datos solo están generados con datos de la forestación, reforestación y la regeneración natural de los bosques, es decir, los espacios recuperados por los bosques de las tierras de cultivo y pastos que se encuentran en abandono.

En muchas zonas, no solo del territorio español, es necesaria la intervención humana para acelerar el crecimiento y regeneración del bosque. Un ejemplo es la ayuda que muestran algunas organizaciones para la siembra en los bosques, y no solo se aseguran de plantar, sino de darle un seguimiento al crecimiento del árbol para asegurarse de darles un crecimiento rápido y seguro, beneficiando tanto al árbol y al bosque como a nosotros mismos.

En España también se corre la voz de una desertificación, pero, ¿cómo es posible si leemos que hay un aumento en el porcentaje forestal? Al escuchar la palabra desertificación se tiene la idea errónea que eso significa que el país se está volviendo un desierto. Pero en pocas palabras la desertificación solo es la degradación de las zonas áridas. Así que cuando escuchemos esto no debemos confundirlo, aunque claro está, también es algo contra lo que debemos luchar.

Claro, también hay países latinos que son conscientes de la importancia de aumentar la biomasa en los bosques del mundo como Argentina, Chile, Uruguay, etc.; por lo que se esperan resultados positivos a futuro en función de los esfuerzos nacientes que comienzan a gestionarse en estos años.

Protección de los bosques y cambio climático

El gran aumento en las zonas forestales del país son factores importantísimos para disminuir los efectos del cambio climático y, de igual manera, ayudar a combatirlos, ya que son proveedoras de toneladas de aire purificado (oxígeno). Cada año a nivel mundial los árboles son acumuladores de toneladas de dióxido de carbono, para ser exactos unas 87 millones de toneladas.

También tienen un gran papel los gobiernos que colaboran con la plantación de los árboles, que de igual manera se pueden utilizar para las empresas madereras, beneficiando no solo a las empresas sino a nosotros también y fomentando un cuidado del medioambiente.

El Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, en su mensaje anual recordó e hizo meditar en que “la protección de los bosques sanos y la mitigación y la adaptación al cambio climático son dos caras de la misma moneda”.
También, el pasado 21 de marzo de 2016, la ONU llamó a hacer conciencia sobre el vínculo entre bosques y agua.
En el mismo comunicado, se resaltó que

“Sobral Filho señaló que aún persisten dos desafíos importantes para el manejo sostenible de esos recursos. El primero es reducir la deforestación y eliminar la tala ilegal. Además, de detener la recolección insostenible de leña para la calefacción y para cocinar. En este sentido, indicó que todavía el 40% de la población mundial utiliza leña para cocinar. Por su parte, la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) señaló que América Latina y el Caribe poseen una enorme riqueza de recursos en estas áreas, esenciales para la seguridad alimentaria y para hacer frente al cambio climático. La región recibe el 29% de las precipitaciones del planeta y posee el 23,4% del área de bosques del mundo.”

Fuente: Noticias ONU

Además, un tema delicado que la ONU no menciona en este comunicado, es que detrás de la tala y deforestación indiscriminada hay mucho más que leña. También hay delincuencia, mafias organizadas, contrabando, narcotráfico, minería ilegal, contaminación, etc. Por ello, los programas de reforestación deben y necesitan incluir, tanto la conciencia colectiva como la voluntad política que se avoque a resolver tan hondo y multifactorial problema ambiental.

Todavía hay esperanza

La capacidad de recuperación de los bosques es tan impresionante y su resiliencia tan maravillosa, que varios científicos han demostrado que zonas devastadas de la selva amazónica están viendo regresar a especies que habían abandonado el lugar por causa de las catástrofes que ha vivido esta selva abusada y fragmentada. Claro, no es algo que se pueda arreglar de la noche a la mañana. De hecho, Christoph Meyer, profesor de ecología y conservación global de la Universidad de Salford Reino Unido, señala que: “Si se comparan los períodos de tiempo, es evidente que tomar una visión a largo plazo es primordial para descubrir la complejidad de la biodiversidad en paisajes modificados por humanos”

Fuente: abc.es

China y su planta flotante de energía solar

Durante años, China ha disfrutado de un estatus privilegiado junto a la India, en lo que a emisión de gases invernaderos se refiere.

Ambos países, se apresuraron gozosos a firmar el famoso Protocolo o tratado de Kyoto. En aquel remoto 1997, Estados Unidos figuraba como el principal país emisor de gases invernaderos, y se reusó a firmar el protocolo. Argumentando en parte, que países como China e India, muy pronto superaría sus emisiones, pero se verían protegidas por el mencionado protocolo.

Actualmente, China figura como el principal país emisor de gases invernaderos, e India como el tercero.

Y durante años, se valieron de la laguna jurídica que les permitía hacer emisión indiscriminada de gases invernadero. Sin embargo, parece que China ha dado un paso en la producción de energía limpia.

Principal productor de energía solar

A partir del año 2016, China logró duplicar su capacidad de producir energía solar, con la implementación de varias granjas fotovoltaicas. Claro, esta capacidad representa solo el 1% del total de energía producida en este país. Sin embargo, el conjunto de energías limpias, alcanza un 14%, con planes de llegar al 20% en años próximos.

Con todo, China se ha convertido en el principal productor de energía solar en el mundo, y continúa en su avance para reducir las emisiones de gases invernadero. Planes que incluyen el cierre de cientos de plantas de carbón y el incentivo a la población para el uso de vehículos eléctricos.

La energía solar se para sobre el carbón

Con una población que supera los 2,3 millones de personas, la cuidad de Huainan, en la provincia de Anhui, ha tenido durante años a la industria del carbón como principal actividad económica.

De hecho, es una de las principales regiones de producción de este material. Para el 2006, se registró una producción de 43.280.000 toneladas de carbón en la ciudad.

Sin embargo, una de las minas de carbón ubicadas en la ciudad colapsó, y se formó un lago artificial sobre ella.

Por supuesto, esta agua es improcedente para el consumo humano, debido a los altos niveles de mineralización con que cuenta. A pesar de ello, la resolución de China en el uso de superficies de agua para la instalación de plantas fotovoltaicas se vio favorecida.

Una de las principales razones, es que una gran cantidad de las plantas fotovoltaicas instaladas en tierra, no operan con total capacidad, debido al congestionamiento de la red.

Además, su calentamiento en tierra es bastante alto y no pueden operar a máxima capacidad. Particularmente en esto, la instalación de plantas flotantes es ventajosa. Se estima un incremento de hasta el 11% en la eficiencia de producción de energía, gracias a la refrigeración que proporciona el agua a los paneles solares.
Paneles solares
Esta tecnología surgió gracias a la industria espacial, hasta llegar a convertirse en la principal manera, y la más confiable, de aportar energía a satélites y sondas espaciales.

Algunas compañías, se han especializado en la producción de paneles solares, mejorando cada vez más la capacidad de producir energía. Como cabe esperar, son empresas Chinas las que lideran este mercado, seguidas muy de cerca por las empresas estadounidenses.

Plantas de paneles solares

Durante años, Estados Unidos lideró la producción de energía solar. Posteriormente fue Japón quién había llevado la batuta en la instalación de superficies acuáticas para la producción de energía solar.

Lógicamente, el reducido espacio con que cuenta el país nipón, hacía necesario una alternativa viable para producir energía limpia (no nuclear). Hay que recordar los desastres que ha sufrido Japón con las plantas nucleares, que conducen a buscar otras alternativas para producir energía.

Sin embargo, Alemania dio un salto enorme para superar a la isla en la producción de energía solar. Pero finalmente, es China quien lidera la «competencia» por convertirse en el mayor productor de energía solar.

En Estados Unidos, Hawái se destaca por su proyecto de funcionar completamente con energía solar en un futuro cercano. De hecho, algunas islas ya cuentan con completa autonomía fotovoltaica.

 

Uno de los problemas, es que el excedente de energía solar se perdía, y en días nublados o por las noches, no era posible utilizarla.

 

La empresa Tesla, ha ideado baterías para almacenar esta energía en las islas hawaianas, que permiten usar por las noches, la energía producida durante el día.

Claro, en pequeñas islas como las hawaianas, lograr esto es relativamente fácil. Pero para países como China, esta tarea es titánica.

Inversiones millonarias para la energía limpia

La empresa China Three Gorges, fue la encargada de llevar a cabo el ambicioso proyecto. Para ello, se contó con una inversión que supera los 150 millones de dólares. Una inversión de esta magnitud en proyectos para producir energía limpia, hace ver el grado de compromiso del país asiático, con su resolución de disminuir la emisión de gases invernaderos.

De hecho, se estima que la cantidad de energía suministrada por la nueva planta flotante, contribuirá a disminuir en 199.500 toneladas, las emisiones anuales de gases invernaderos a la atmósfera.

Una gran cantidad de energía limpia

La empresa encargada de administrar la planta, es la Sungrow Power Supply Co, que ha confirmado una producción de energía de 150 Megavatios, capaces de suplir las necesidades de unas 15.000 familias. Para producir esta misma cantidad de energía, se necesitarían emplear 53.000 toneladas de carbón al año. Sin duda, es un ahorro considerable en el uso de carbón.

Actualmente, China cuenta con una capacidad instalada que supera los 77 Gigavatios, de energía solar. Pero los planes del país apuntan a una capacidad de generación de 143 Gigavatios para el año 2020.

Con firmeza, China se plantea como el principal productor de energía limpia en los próximos años, siendo ya el líder en producción de energía solar. Superando también a Japón en el uso de plantas flotantes fotovoltaicas. A pesar de ello, el país se mantiene como el principal emisor de gases invernadero a la atmósfera, y casi un millón de personas mueren anualmente en el país a causa de la contaminación.

A pesar de ello, China avanza en la resolución de disminuir la emisión de gases invernaderos, y de producir energía limpia. Sin duda, valdrá la pena ver los esfuerzos de el país por mantener la vanguardia en esta área.