Me causa asombro y estupor la persistente, absurda y mentirosa campaña de difamación que la prensa supuestamente "científica", y en perfecta concordancia con ella el estamento político autodenominado "progresista", mantienen desde hace ya bastantes años contra uno de mis más entrañables amigos: me refiero al vilmente calumniado y nunca bien ponderado gas carbónico, también llamado bióxido de carbono o simplemente, CO2.
Sucede que este vilipendiado caballero es lo que alimenta y mantiene sanos y lozanos a los bosques que constituyen mi fuente de vida y de sustento, y como tipo bien nacido que soy, no puedo menos que estarle profundamente agradecido por ello. Me propongo asumir su defensa, y conste que entiendo perfectamente que no hay nada más difícil ni más ingrato que emprenderlas contra la ignorancia y la superstición, que no puede atribuirse a otra cosa la persistencia y la contumacia con que se mantienen y retroalimentan los infundados mitos que se han creado respecto del CO2 en la mayoría de la población civil que nada puede ganar de ellos.
Comprendo que algunos inescrupulosos están haciendo pingües e injustificadas ganancias con el fraude; otros los hay que se autoperciben como apóstoles de una cruzada salvadora; los unos me provocan desprecio, y los otros, risa, pero no encuentro risible ni chistoso que una inmensa mayoría de personas, confundidas por la ignorancia y adormiladas por la más cándida buena fe, estén siendo engañadas y manipuladas para el provecho de unos pocos.
Según la propaganda, la civilización industrial estaría induciendo un catastrófico "cambio climático" (ex "calentamiento global"), a consecuencia de la emisión de ciertos gases (llamados "de invernadero"), principalmente CO2;
La verdad, el 97% del CO2 que circula por la atmósfera proviene de fuentes naturales; 330(+o-) gigatoneladas provenientes del mar, 220(+o-)GTon provenientes de los suelos, 220(+o-) Gton aportados por la biomasa terrestre, y una cantidad no determinada de fuentes geológicas (estimada en (+o-) 50 Gton). La emisión humana (según Al Gore), sería de 20 Gton ().
Siempre se menciona al metano CH4 como peligroso "gas de invernadero", pero nadie dice que su presencia en la atmósfera es de 2 ppm (partes por millón) es decir, 0,0002%, la nada misma; nadie menciona que su duración en la atmósfera es mínima, (5 años como máximo), y cuando conviene se le llama "gas natural", o "biogás", lo que es políticamente correcto. Por cierto, que el metano CH4 se oxida naturalmente a CO2+H2O.
Nadie menciona que el principal "gas de invernadero" es el vapor de agua, ni que del calor que recibe la atmósfera, el 50% es "calor (latente) de vaporización" proveniente del mar, un 30% es de radiación solar interceptada por las nubes, y sólo un 20% es del "efecto invernadero", es decir, intercepción de radiación infrarroja procedente de la superficie terrestre.
Aún así, el 80% del "efecto de invernadero neto", es debido también al vapor de agua, y lo que resta.... (un 4% aprox), sería lo atribuible a los demás "gases de invernadero" principalmente CO2 y metano.
Con estos datos, disponibles en toda la bibliografía científica pertinente, se puede apreciar claramente el disparate en que nos están metiendo los políticos, y los ecologistas, en su afán de crearse nuevas parcelas de poder, y en virtud de una ignorancia generalizada rayana ya en lo criminal.
Restringir los combustibles (todos son carbonados, y TODOS emiten CO2 al oxidarse), implica simplemente frenar la industrialización, y con ello el desarrollo.

Votos: +1
Se concentra mas o menos CO2 en la atmósfera y ello se contraresta sembrando árboles.
Todo esto conlleva a un cambio climático aprovechado por una minoría mundial para ser dueños del poder y la ignorancia de la multitud sin rumbo y con hambre de verdad.
Votos: +0










